martes, 3 de julio de 2012

Discos Quinceañeros: Be Here Now (1997)


Qué tal, estimados/as, soy yo inaugurando el especial de 1997 con una reseña musical. El primer disco en ser reseñado es el tercero de una banda de Manchester, que fue muy esperado tanto por la fanaticada como por la crítica. Se dijo en su momento que fue un cambio radical con respecto a los dos anteriores, que éste definiría qué tan fanático o fanática se es del grupo. Pues bien, las certificaciones de ventas y los #1's en los rankings de discos le dieron la razón. Su portada es reconocida por la imagen de la banda afuera de un hotel, un Rolls Royce flotando en una piscina y un reloj sin manecillas. En una edición de nuestros Discos Quinceañeros, es Oasis con su producción Be Here Now.

En el verano de 1996, Noel Gallagher, guitarrista y líder de Oasis, se dio la osadía de declarar que su banda era "la más grande del mundo", incluso "más grande que Dios". Oasis ya estaba en el peak de popularidad con las ventas de sus dos álbumes, Definitely Maybe (1994) y (What's the Story) Morning Glory? (1995), y en cualquier momento podrían haber presiones que significaran un espaldarazo al quinteto de Manchester. En el invierno anterior, Noel sufrió de bloqueo creativo, traducido en los seis meses posteriores al lanzamiento de (What's the Story) Morning Glory?, donde no había hecho más que un riff de guitarra en ese período. Más tarde, el compositor superó ese bloqueo imponiéndose una rutina de escribir canciones después de cada comida y antes de ir a dormir. Pero en general habían tensiones entre los hermanos, especialmente el comportamiento del cantante Liam Gallagher durante un MTV Unplugged (se rehusó a aparecer) y las amenazas de Noel de dejar el grupo. Finalmente, Noel retomó el trabajo con Oasis, y con una buena cantidad de demos, decidieron que era hora de grabar lo antes posible. Por ese entonces, Oasis contaba con los hermanos Gallagher, Paul "Bonehead" Arthurs en guitarras rítmica y acústica, Paul McGuigan en bajo y Alan White en batería.

La banda entró a los estudios Abbey Road en Londres, e inició grabaciones en Octubre 7 de 1996. Pero Oasis estaba sintiendo muy de cerca las presiones de la prensa amarillista, más preocupada en publicar el último escándalo de Liam Gallagher que en lo netamente musical. Un mes después, se relocalizaron en los Ridge Farm Studios en Surrey, una localidad más rural. Owen Morris supervisaba la producción del disco, y notó en un comienzo que el material nuevo estaba muy débil, además del hecho de que Noel no estaba presente en las tomas vocales de Liam. Durante la etapa de mezcla, Alan McGee, dueño de Creation Records y descubridor del grupo, visitó el estudio y pudo comprobar que Morris estaba fuera de control. En lo musical, ya habían algunas diferencias con la producción de los dos primeros álbumes de Oasis, como por ejemplo, varias canciones eran más extensas que las de esos discos (D'You Know What I Mean?, con una coda que la extiende por ocho minutos), cambios de escala (All Around the World) y varias pistas de guitarra superpuestas. Todo estaba tomando forma para la posterior promoción y lanzamiento del disco...

La elección de D'You Know What I Mean como su carta de presentación rompió la lógica del primer single. Oasis, y especialmente Noel Gallagher, no iba a entregar un similar a Wonderwall o Don't Look Back in Anger como la primera canción en darse a conocer de este nuevo lanzamiento. Esta canción, lanzada en Julio 7 de 1997, desafió a la gente de Creation Records y de Ignition Management (representantes del grupo) con sus 7 minutos y 42 segundos de duración, la experimentación de Noel en guitarra y una larga introducción con un sonido de código Morse. Las ventas le dieron la razón: vendió 162 mil copias en el primer día en las tiendas, 370 mil en la primera semana y escaló al #12 de los singles más vendidos de 1997. El esperado tercer álbum de Oasis, llamado Be Here Now, se lanzó en Agosto 21 de 1997, y vendió más de un millón de copias en las dos primeras semanas. Los Gallagher y compañía siguieron en lo alto de su popularidad.

El segundo single de Be Here Now, Stand By Me, llegó al #2 de las listas del Reino Unido, sólo superada por Candle in the Wind 1997, la re-versión que Elton John escribió en honor a la Princesa Diana de Gales, fallecida en Agosto 31 de ese año. Pese a esto, Stand By Me lleva el status de Disco de Oro entre los singles más vendidos de 1997. Ya en 1998, se lanzó el tercer single, All Around the World, que se convirtió en el single más extenso en ser superventas en el UK (9:38 dura la versión del single, 18 segundos más que la del álbum), y lleva una coda (reprise) dos tracks después, con un sonido de portazo que Noel describe como "el final de la era Brit Pop de Oasis". El cuarto y último single de Be Here Now es Don't Go Away, que llegó a ser un éxito en EE.UU., rankeando en el #5 del Billboard Hot Modern Rock Tracks. Según Noel, "es una canción muy triste sobre no querer perder a alguien que tienes cerca". Y una curiosidad: quien toca slide guitar en Fade In-Out es nada menos que el actor Johnny Depp.

Mención aparte merece la carátula que adjunto en este escrito. La locación es Stocks House, en Hertfordshire, la anterior casa de Victor Lownes, quien fuera la cabeza de Playboy Clubs en el Reino Unido hasta 1981. El fotógrafo a cargo de la imagen es Michael Spencer Johns, y en la portada se ven a los integrantes de Oasis fuera de la mansión del siglo XVIII, junto a algunos elementos, como una motoneta roja al lado de Liam Gallagher, una vitrola, un reloj sin manecillas y el Rolls Royce emergiendo desde el fondo de la piscina. En palabras de Spencer, "es Alicia en el País de las Maravillas encontrándose con Apocalipsis Now". Un dato: El Rolls Royce es sugerencia de Paul Arthurs.

Sin duda, Be Here Now fue uno de los imprescindibles de 1997. No pasó inadvertido, desafió la lógica del primer single, consagró a Noel Gallagher como uno de los mejores compositores de los 90's salidos del Reino Unido y a su hermano Liam como el rockstar británico de la clase obrera. Todo esto, complementado con la base de Paul Arthurs, Paul McGuigan y Alan White, que realzan el trabajo de los hermanos más famosos de la era del Brit Pop. Oasis ya no está en carrera, y los Gallagher están en caminos separados (Beady Eye y Noel Gallagher's High Flying Birds), pero el disco queda para las futuras generaciones, tan fresco y sincero como hace 15 años.

Ahora, la ficha técnica de rigor, como la daré a conocer al final de cada escrito, con nombre de álbum, artista, sello, duración del disco y año. Y un detalle: cada título está linkeado a su pista de audio o video oficial (PD: en el caso de All Around the World, está el video oficial, no la versión del single o del álbum). Repasemos...


BE HERE NOW 

Oasis
Creation Records
71:38, 1997

Tracklist:
1. D'You Know What I Mean? - 7:42

2. My Big Mouth - 5:02
3. Magic Pie - 7:19
4. Stand By Me - 5:56
5. I Hope, I Think, I Know - 4:22
6. The Girl in the Dirty Shirt - 5:49
7. Fade In-Out - 6:52
8. Don't Go Away - 4:48
9. Be Here Now - 5:13
10. All Around the World - 9:20
11. It's Getting Better (Man!!) - 7:00
12. All Around the World (Reprise) - 2:08
(Todos los temas son escritos por Noel Gallagher)

Y bien, pues, sería la primera reseña de un disco de 1997. Tras éste, vendrán las demás 14 de lo mejor de ese año. Y como broche de oro, destaco una presentación en vivo relacionada al disco ya expuesto. En este caso, es Oasis tocando D'You Know What I Mean? en vivo en el Budokan, 1998. Disfrútenlo, Oasis-adictos y adictas, y recordemos esos buenos tiempos. Sería todo por ahora, estimados/as. Hasta la próxima!


 

viernes, 29 de junio de 2012

Recordando los Discos de hace 15 Años

Qué tal, estimados/as, soy yo recordando buenos tiempos en la Casa Matriz. ¿Por qué ahora? Bueno, es por razones sentimentales y también musicales. Hace 15 años, un 1 de Agosto, nació mi hermana Isidora Ester, cuando le faltaba poco a mi madre para el octavo mes de embarazo. Justo ese año, la buena música se hizo notar con notables exponentes de Chile y el mundo. Me regalaron varios cassettes de álbumes lanzados ese año, y buscando más, doy con una lista de un 1997 cargado a los lanzamientos musicales que marcaron tendencia.

¿Cuáles eran esos cassettes? Primero fue el homónimo de Blur, comprado una helada tarde de Junio de 1997 en el Plaza Oeste. Después, en mi cumpleaños número 16, fue Ultra de Depeche Mode, el primer álbum sin Alan Wilder, con la actual formación de trío. Ese mismo cumpleaños, recibí el Album of the Year, el disco por el cual me entusiasmé con Faith No More. Y para la Navidad, fue OK Computer el regalo que recibí, tras leer buenas críticas del tercer álbum de Radiohead, ése que quería tener. Fueron cuatro cassettes en seis meses.

El año pasado, en la Navidad de 2011, mi Luis Alejandro me regaló el CD de The Colour and the Shape de Foo Fighters, en una reedición de 2007. El disco de la carátula azul viene esta vez con seis bonus tracks (cuatro covers y dos canciones inéditas), completando 19 temas, y el testimonio del bajista Nate Mendel (escrito en el librito del CD) sobre cómo se grabó ese álbum, mientras en ese 2007 iban por su sexto disco de estudio (Echoes, Silence, Patience & Grace).

Entonces, con todo lo expuesto y con la lista de discos que recopilé con ayuda de mi Luis Alejandro, me autoimpuse una difícil misión: elegir 15 de esos álbumes para reseñarlos individualmente, a 15 años de su lanzamiento (o sea, serán 15 artículos). Ya he mencionado cinco de ellos, faltan los otros diez. ¿Chilenos? Por supuesto, y no será solamente un disco a considerar. Por ahora, sólo me falta decidir en qué orden iré publicando las reseñas. Y aunque tuve que dejar fuera de la selección a muchos discos, los mencionaré en uno o más escritos relacionados..

Cierro Junio con esto, gente. Hasta la próxima!

jueves, 31 de mayo de 2012

La Mujer no tiene Fecha de Vencimiento



Qué tal, estimados/as, tanto tiempo sin escribir (ya pasó Lollapalooza y más de un mes sin actividad acá). De tanto pensar en algún tema, recurrí a varias cosas que me inspiraron a escribir lo que está encapsulado en este título. Vamos viendo... 

Hace poco más de una semana, leo en una revista Ya una entrevista a la escultora y bailarina chilena Ximena Rodríguez, de 69 años. Entre las respuestas que dio sobre sus profesiones y la belleza femenina, ella destacó por una frase: "Las chilenas le tienen miedo a la vejez". Suena cierto en palabras de una mujer que decidió no teñir sus canas desde los 55 años, que vio a amigas septuagenarias que se tiñen el pelo negro y quedan muy mal, que no está a favor de las cirugías estéticas. Y además de la entrevista, Ximena se prestó para modelar en la sección de ropa, que a pesar de los inaccesibles precios de sus tenidas (sobre todo la ropa de diseñador, como Carolina Herrera y Tommy Hilfiger), las luce con elegancia y personalidad, sin nada que envidiarle a las jóvenes y delgadas modelos. 

Esta semana, hizo noticia la teleserie Soltera Otra Vez, de Canal 13, que debutó el Domingo 27. Además de la actuación de Paz Bascuñán como Cristina, la mujer ABC1 que fue pateada por su pololo, destacó la figura de una delgada chica rubia, de ojos celestes y carita de muñeca, en el rol de una instructora de yoga. ¿Su nombre? Josefina Montané. Se ha comentado mucho de lo guapa que es, que despierta fantasías sexuales en un porcentaje de varones a través de las redes sociales, que no puede ser más rica la mina. En fin, eso demuestra lo contrario a lo expuesto por Ximena Rodríguez: la admiración de un modelo joven, de figura delgada, sin canas, sin arrugas, sin rollitos ni kilos de más. ¿Otra variante? La mujer voluptuosa (sea morena, rubia o de cualquier raza), estilo Kim Kardashian, la que pasa lloriqueando en su reality de E! después de terminar con su esposo basquetbolista. A estas mujeres-modelo se las admira durante la edad que estén en vigencia, y si mantienen su rostro terso y su estupenda figura después de los 40, son consideradas ídolas. ¿Un ejemplo? Yuyuniz Navas, la hija de Eli de Caso, quien a sus casi 40 años mantiene la apariencia de una chica de 18, gracias al yoga que convirtió en su filosofía de vida. 

¿Qué quiero decir con esto? No busco atacar a las Josefinas, a las Yuyuniz ni nada de eso. Tampoco meteré en ese saco a las faranduleras de nuestro país que hacen escándalos y se someten a las cirugías, como Adriana Barrientos o Kel Calderón. Sólo quiero reflexionar un poco sobre esas mujeres que no son consideradas minas, porque no salen en la tele, porque no son talla 36 sino que 44 ó 50, porque son representantes del mestizaje mapuche-español y no un prototipo de europeas made in Chile, entre las cuales me incluyo. ¿Qué pasa con nosotras? De alguna forma tratamos de evadir el bullying por tal o cual razón: los kilos de más, la nariz, las canas, las ojeras, el pelo, etc. Cito como ejemplo el infame acoso mediático que cayó sobre Michelle Bachelet cuando era Presidenta de la República, ese momento en que filtraron unas fotos de ella en sus vacaciones, donde andaba con traje de baño negro en la playa. Los insultos y comentarios estúpidos sobre su estado físico me tocaron personalmente, porque, según mis medidas, nunca he sido flaca, y me molesta cuando tratan de "gorda" a una mujer, así como una vejación a su integridad. 

Escribo desde mi realidad de mujer de la clase media, que por años ha renegado de sus encantos por darle prioridad a los estudios. No me considero una modelo de revista Paula o Ya, pero tampoco soy una ogro (y no necesariamente Fiona, de Shrek). Debo reconocer que he evolucionado en mi autoestima y en la confianza que deposité en mis talentos, en comparación a cómo era yo hace unos 15 años. Me veo en ese entonces y yo andaba con melena algo masculina, me encontraba robusta (soy talla 44 de ropa, varias prendas son M o L), quería tener menos busto (aún mantengo esa talla, 36B), me hallaba muy baja (sigo con esa altura, 1.63 m.), entre varios complejos con mi físico. De a poco me fui dando cuenta que los estudios no lo son todo, que la apariencia debía reafirmar una ayuda en la autoestima. Y fue especialmente cuando inicié estudios de Estilista Profesional ese momento que me llevó a reconciliarme con lo que la naturaleza me dio. Jamás obligaría a mi familia a costear una cirugía estética, ni aunque fuera mi nariz (como me dijo un doctor, halló que me sobraba un cartílago). Y fue así como Luis Alejandro me conoció hace más de tres años, ayudando a quererme y a valorar un atributo que hallaba impensado: una voz de contralto que saco adelante en los Karaokes, con repertorio de Stone Temple Pilots, The Killers y Foo Fighters, entre otros. Y para dar fe de lo escrito, adjunto esta foto posterior a Lollapalooza, del 2 de Abril pasado.

Me ha costado creerlo, pero esta relación amorosa me ha dado una lección: si él fuera el único varón que me encontrara bella en este mundo, con eso me basta. Y no me importa cómo sea él en lo físico, él me sedujo con su caballerosidad y su inteligencia. Me aceptó por ser tal cual soy, sin querer ser más delgada, más rubia, sin desear verme de 18 a los 30 que ahora tengo. Y se dio cuenta que admiro a dos artistas de diferentes épocas: Frida Kahlo y Marcela "Maliki" Trujillo. Mis razones son: 1. La mexicana supo sobreponerse a las secuelas de su accidente de bus, y convirtió sus cejas sin depilar en una marca disntintiva en sus autorretratos. Y 2. Varias décadas después, la chilena es una artista muy exitosa, prevaleciendo su talento por sobre su físico. 

Y volviendo al título, quiero establecer una teoría: La mujer no es un yogurt ni cualquier producto que tenga fecha de vencimiento. El exterior puede cambiar con los años o con los kilos de más (o de menos), pero lo de adentro se conserva, mientras la mujer siga alimentando sus conocimientos. Así lo he aprendido de mis tías (Cristina, Marta, Bertina, Raquel y Emperatriz, la Tía Pele) y de mi madre (Ester), que hasta ahora son mi guía. No se sientan obligadas a una cirugía o a tomar dietas restrictivas si no lo quieren, no tiñan sus canas si realmente no lo desean... en fin, estimadas, no se esfuercen en tener una apariencia agradable a la vista de gente que no valora lo de adentro. Rodéense de gente que las aprecie, que las invite a un buen panorama o a una conversación. 

Hasta la próxima, estimados/as.

miércoles, 18 de abril de 2012

Lollapalooza 2012, Festival de Emociones

Al fin me aparezco, estimados/as. Ya pasaron varios días (dos semanas) luego de la edición 2012 del festival Lollapalooza en nuestro querido terruño, pero tras unos preparativos a un viaje familiar en la V Región en Semana Santa (y algo de descoordinación en mi agenda), quedó postergado el escrito. Ahora me pongo al día para relatarles lo vivido junto a mi Luis Alejandro Bello y al buen amigo Andrés Rojas, en el Parque O'Higgins.

DOMINGO 1 DE ABRIL DE 2012, 12:15 PM...

A esa hora, hace unos quince minutos, ya habían empezado los dos shows de las 12. Desde afuera escuchábamos a los BBS Paranoicos, mientras esperábamos que avanzara la fila. Aprovechamos de comprar dos cintillos y un gorro de Lollapalooza Chile 2012 antes de entrar al gran evento en su segunda jornada. Una vez adentro del Parque, vamos raudos al Claro-LG Stage, a un lado del Movistar Arena (Perry's Stage), donde la banda punk chilena (que ya celebraba sus 20 años de carrera) desplegaba su show. Rápido, preciso, sin pausas, así transcurría el concierto de los punketas noventeros. Un poco antes de las 12:45, Omar Acosta, el vocalista de BBS Paranoicos, da un consejo a la audiencia antes de terminar su presentación: "No se droguen tanto". Y cierran con el hit La Rabia, que salió de su disco Antídoto (2007).

12:45. Corrimos al Coca-Cola Stage (al otro lado del escenario Perry) y justo estaba empezando Camila Moreno su show. La puesta en escena era llamativa: Camila lleva un vestido muy colorido (al más puro Björk style) y sus músicos vestían overoles blancos, tipo traje anti-radiación. Al comienzo los músicos usaban máscaras de personajes que concentran el poder, como los presidentes Sebastián Piñera y Barack Obama, y la cantante los presenta así: "Todos estos señores quieren Millones", partiendo de inmediato con esta canción. Junto a Camila y a su banda, unas artistas, también de blanco, pintaban con stencils, pinturas y escarchas sobre papel blanco. Y uno de los momentos notables para ese momento de calor intenso fue cuando la cantautora y su banda lanzaron bombitas de agua, aludiendo a una canción dedicada a "Lord Hinzpeter" y su maldita Ley Antiterrorista (1, 2, 3, Por Mí, Por Ti, Por Todos mis Compañeros). En resumen, un espectáculo muy atractivo en lo visual, donde la señorita Moreno despliega sus influencias que incluyen desde folclor hasta el Radiohead modelo Kid A/Amnesiac.

13:30. Luis Alejandro y yo volvimos al Claro-LG Stage, mientras Andrés se escapó al Alternative Stage (al lado del Teatro la Cúpula o Huntcha Stage) para ver a Juana Fe. El grupo encargado de amenizar en este horario de sol asesino fue Foster the People, que en una hora presentó lo mejor de su corta discografía (un EP homónimo y el disco Torches, ambos de 2011). Debo reconocer que la convocatoria para Foster the People me sorprendió, unas 5.000 personas a simple vista. En cuanto a la presentación del grupo estadounidense, mostraron un setlist muy movido, que animó incluso a las y los curiosos que no los conocían, todo esto dirigido por el carisma y la excelente voz de Mark Foster. Dejaron para el final su hit Pumped Up Kicks, en una versión extendida que dejó bien arriba de la pelota a la audiencia.

A las 14:30 nos tomamos un descanso para ir a almorzar, donde nos juntamos con Andrés. Mientras en el Coca-Cola Stage había empezado Friendly Fires con su show igual de movido que Foster the People, nos fuimos a los puestos de Redcomprapalooza a comprar unos tickets canjeables por nuestras comidas (5 tickets por 6 mil pesos): 3 tickets por una pizza, uno por una bebida y uno por un snack (galletas). Después de esto, estábamos listos para seguir...

15:30. Volvimos al Claro-LG Stage, donde Band of Horses comenzó a mostrar su propuesta de rock indie sureño. Quizás algo desvanecida por descanso insuficiente, sentí que el sonido estuvo muy saturado, lo que no me hizo apreciar bien la voz de Ben Bridwell. Dos guitarras, un bajo, una batería y un órgano muy retro eran los instrumentos que acompañan a la voz principal del quinteto de South Carolina, quienes llevan tres álbumes de estudio. Una humorada estuvo en el público presente: un fanático, sobre los hombros de otro, llevaba puesta una máscara de caballo, en honor al nombre del grupo. Con The Funeral (canción que sonó en un spot de Lollapalooza 2012 auspiciado por Claro), su single de 2006, Band of Horses terminó su actuación a las 16:30.

16:30. De vuelta al Coca-Cola Stage, TV on the Radio empezó a presentarse con lo mejor de su ecléctica propuesta de indie rock. Es la primera vez que este grupo se presenta en nuestro país, tras la muerte de su bajista Gerard Smith en 2011. Comandados por la voz de Tunde Adebimpe, TV on the Radio se paseó por ritmos reggae, post-punk y soul, entre varios estilos, donde incluyeron canciones como Wolf Like Me. Pero igual sentimos algo de saturación en el sonido, como Band of Horses. Era en ese instante cuando Luis Alejandro reportó problemas de disponibilidad de agua en los tanques para recargar nuestras botellas. A las 17:45 TV bajó el telón, tras lo cual tuvimos que ir rapidísimo al Claro-LG Stage.

17:45. Un poquito antes que TV on the Radio cerrara el show, ya había empezado Joan Jett & the Blackhearts en el Claro-LG Stage. La cincuentona buenamoza, vestida con ropa de cuero negro (pantalones y polera sin mangas), partió de una con Bad Reputation pegadita con Cherry Bomb, recordando los tiempos de The Runaways (la banda donde Joan tocó junto a Lita Ford) . Se paseó por lo mejor de su discografía, incluyendo canciones de su disco Sinner (2006), el último a la fecha, y se mandó declaraciones hot como "El amor entre dos personas es bueno, pero entre tres personas es mejor. Sobre todo cuando una de ellas soy yo". Siguió con I Love Rock N' Roll, donde un chascarro con la camarita-helicóptero nos dio un susto: el aparato voló, chocó contra el techo del escenario y casi cae sobre el tecladista de The Blackhearts (y pese a esto siguieron tocando). Luego se lució con una dupla de Crimson and Clover pegada con I Hate Myself for Loving You, esta última con aplausos y devoción. Un poco antes de las 19:00 horas, Joan Jett se despidió muy ovacionada por este público.

Y nos quedamos en este escenario, mientras MGMT iniciaba su presentación en el Coca-Cola Stage. Era la hora y media más larga, que terminó extendiéndose por unos cinco minutos más, mientras caía la noche. Sólo nos quedaba el plato de fondo, el broche de oro, la razón que me motivó a comprar esa entrada hace tres meses y medio: Foo Fighters. Hasta que se dio ese esperado momento...

20:35. Lo primero que vimos fue a Dave Grohl sobre la pasarela hecha especialmente para ese show, con sus jeans oscuros, su polera negra, su melena castaña y su guitarra azul. All My Life (en este video va pegado con Rope y The Pretender) fue el tema elegido por los Foo Fighters para abrir los fuegos de ese espectáculo, dejando en evidencia que iba a quedar la escoba. Tras este batatazo, siguió con Rope y una dupla con The Pretender y My Hero (esta última se la dediqué a mi L.A. tras dedicársela en el Karaoke semanas atrás). Dave Grohl se mostró como un tipo muy simpático, con algunas dotes de comediante, a la vez que derrochó carisma y le dio una dura lección a quienes lo critican por su poquísima calidad vocal. Dave no necesita una voz tipo American Idol, él se sostiene con los matices de su interpretación y la fuerza de su grupo. Fuera de su líder, Foo Fighters tiene en su baterista Taylor Hawkins como una posible competencia del carismático Dave, quien lo miraba con cara de "me está robando el show". No olvidemos al guitarrista Pat Smear, quien regresó a la banda en Wasting Light (2011). Completando la formación, están Nate Mendel en bajo y Chris Shiflett en guitarra (sí, son tres Foo-guitarras en total). Otro momento notable fue cuando Grohl subió a una niña al escenario, luego subió al papá de la pequeña y les regaló su guitarra. Los Foo-adictos y adictas seguíamos delirando con el setlist, que incluyó Monkey Wrench, Breakout, This Is a Call y el cierre de las primeras dos horas con el emotivo Best of You. Aún faltaba más para que Dave cumpliera con lo que prometió, dos horas y media de puras Foo-emociones.

Mientras esperábamos el bis, Dave Grohl y Taylor Hawkins le hablaron al público desde el backstage, donde el vocalista hacía gestos de "¿Una canción más?" ("Nooo!" decía el público) ¿Dos?" ("Noooo!") "Ya, cinco más" ("Sííí!"). Grohl volvió solo con su guitarra, en una interpretación minimalista de Wheels, durante la cual prometió volver a Chile, si se da esta misma fanaticada, unas 50 mil personas. Siguió con Times Like These, primero en acústico y luego sumándose los demás Foos, para continuar con Young Man Blues, un cover de Mose Allison. En este mismo escenario, volvió Joan Jett, esta vez para interpretar Bad Reputation junto a los Foo Fighters. Finalmente, el esperado cierre con Everlong, que provocó la reacción de su devota audiencia. El show terminó a las 23:05, dejando muy emocionado a este público. Estas miles de personas dejaron más que contento a Dave Grohl, quien se graduó exitosamente como el rey de esta noche.

Salimos con una sensación de aún no creerlo, ver a una banda tan poderosa como es Foo Fighters en su máxima expresión. Una anécdota: a la salida, mientras conversábamos con mi L.A., sobre los que tomaron sol a "Guatapalooza" el día anterior (y otros juegos de palabras con Lollapalooza), unas extranjeras rubias (no sé si estadounidenses o suecas) nos preguntan "¿Qué es guata?". Yo le expliqué así: "a very big belly". En fin... Y si tuviera que hacer el balance de lo bueno y malo de nuestro panorama en Lollapalooza Chile 2012, sería así: Lo bueno fue Camila Moreno, Joan Jett y (por supuesto) Foo Fighters. Lo malo va más por la distorsión que sentí con Band of Horses y TV on the Radio (esto es personal). Y La organización estuvo muy bien, salvo por el detalle de los depósitos de agua, que agotaron su contenido en unas horas.

Sería el reporte de una jornada variada de emociones. Por la variedad musical y por el potente plato de fondo, superó por lejos a lo vivido en la Cumbre del Rock Chileno 2007 (sobre la cual ya había escrito en Parte I y Parte II).

Hasta la próxima, estimados/as.

domingo, 25 de marzo de 2012

Adiós y Gracias, Bombardero de la Reina


En el momento que comencé a escribir estas líneas, hace poco más de un mes, es noticia el hecho que, para muchos/as, se veía venir. El tenista Fernando González (31) anuncia su retiro de la actividad para Marzo próximo. Las lesiones en el último tiempo mantenían aquejado al Bombardero de la Reina, lo que no permitía un desempeño óptimo en los torneos que ha disputado. En una conferencia de prensa, Fernando dijo: "Fueron meses muy duros para mí, en los cuales me di cuenta que no tengo la energía que necesito ni estoy dispuesto a hacer todo lo que tengo que hacer para estar donde quiero estar. Ante el respeto que mi actividad merece, decidí dar un paso al costado" (citado de LaTercera.com). El ahora 268º del ranking ATP puso fin a 13 años de carrera profesional, tras perder en el partido ante el francés Nicolas Mahut en la primera ronda del Masters de Miami 2012.

Un poco de historia no viene mal para destacar el rol que ha tenido el Bombardero. Fernando Francisco González Ciuffardi, nacido en Santiago un 29 de Julio de 1980, empezó en el Club de Tenis de La Reina y consiguió logros en Miami, volviendo a Chile como un prometedor tenista de 16 años. En su carrera ha ganado once títulos ATP (Orlando, Palermo, cuatro veces Viña del Mar, Auckland, Amerfoort, Basilea, Beijing y Munich), convirtiéndose en el latinoamericano activo con más títulos en este circuito. Es el único deportista chileno que consiguió las tres medallas en Juegos Olímpcos, oro y bronce en Atenas 2004 y plata en Beijing 2008. El #5 fue lo más alto que llegó en el ranking ATP, y permaneció 8 años entre los mejores 50 tenistas del mundo. Ha logrado derrotar a varios #1 como Lleyton Hewitt, Andre Agassi y Roger Federer (quien ha hablado maravillas del Bombardero). Y al momento de anunciar su retiro, Fernando llevaba 368 partidos ganados y 199 perdidos.

En el pasado Masters de Miami, Fernando González entró vía wild card, y jugó el primer partido ante el francés Nicolas Mahut, 92º del ranking ATP. Nuestro Bombardero se la jugó hasta el final, pero terminó perdiendo por 5-7, 6-4 y 7-6 (3). Fue el último partido, tras el cual dijo GAME OVER (en la conferencia de prensa posterior al partido). Pese a este resultado, Fernando se fue con honores, con el agradecimiento del público en general y con los saludos de sus (ahora) ex-colegas. Entre ellos están Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic, Juan Martín del Potro y Andy Murray. Y se habla de una despedida junto a los tenistas top del momento, para unos meses más. Ahí se verá junto a quienes jugó muy buenos partidos, donde mostró su fuerte saque de derecha, ése que le conocemos como marca registrada y le valió el alias de Mano de Piedra.

Y junto con ser un exitoso tenista, nuestro Mano de Piedra se destacó por su personalidad muy sencilla. Muy opuesto al coqueteo mediático de sus compatriotas Marcelo "Chino" Ríos y  Nicolás Massú, Fernando es de pocas (pero muy cuidadas) relaciones amorosas (como la tenista argentina Gisela Dulko y la cantante chilena Daniela Castillo) y no ha hecho escándalos faranduleros, haciendo de él una persona muy creíble. Y esa credibilidad la supo aprovechar en las campañas publicitarias para las cuales fue citado, como Kia y VTR (para su campaña "Por Una Internet Segura"). Todo esto hizo de Fernando un referente para niños/as y adolescentes.

Antes de terminar, si quisiera dedicarle unas palabras al Bombardero de La Reina, sería más o menos así...

"Estimado Fernando, si hay una sola cosa que pudiera pedirte, es que seas feliz en lo que te propongas tras tu retiro del tenis. A tus maravillosos 31 años, ya tienes un camino trazado que continuarás en otros proyectos, y si formas una familia, ya tendrás unas buenas historias que contarles a tu descendencia. El mundo del tenis te extrañará, pero seguirás siendo una gran persona. Simplemente, te agradecemos por todo lo logrado."

Y para finiquitar, dejo este video del retiro, donde destacan los hitos de Fernando González en su carrera. Acá escuchamos a Roger Federer, Rafael Nadal, Andy Murray, Novak Djokovic y David Nalbandián, entre otros, dejando sus mensajes de agradecimiento a quien conocíamos (hasta hace unos días) como Mano de Piedra y Bombardero de La Reina. Simplemente, Gracias, Fernando.

Nos vemos en otro post. Hasta la próxima, estimados/as.

martes, 13 de marzo de 2012

Con Ustedes, una Nueva Entusiasta del Karaoke

Qué tal estimados/as, soy yo con esta columna de corte confesional. Ya se darán cuenta el por qué...

Cuando inicié mi relación con Luis Alejandro, me fui dando cuenta de que él es un entusiasta del Karaoke. En nuestro primer 14 de Febrero, él me dedicó unas canciones de Camilo Sesto (Quieres Ser mi Amante), Nino Bravo (Te Quiero, Te Quiero), The Beatles (In My Life) y Carlos Gardel (El Día que me Quieras). Le aplaudí su valentía y su entrega en el escenario, pero aún no me atrevía. Con los años, él me siguió invitando a los Karaokes, empezando por el Entrecantos, pasando por otro de Guardia Vieja, hasta que dimos con el que ahora es nuesto local favorito, el Tavarúa Pub de Manuel Montt, en Providencia.

No siempre me sentía orgullosa de mi timbre vocal. Por años pasé con esa timidez por subirme al escenario del Karaoke. Mis temores a desafinar, esos fantasmas de las burlas hacia mi tono grave de voz, las confusiones telefónicas de desconocidos que pensaban que yo era varón, entre otros, eran los complejos con los que estuve lidiando por años, empezando desde aquella vez que yo era pequeña (unos 10 u 11 años) y me di cuenta que no tenía la voz como el resto de las niñitas. Todo esto, sumado a las facciones poco delicadas con las que me encontraba en el espejo, partiendo por mi nariz. No me considero una bruja, pero tampoco soy una muñeca Barbie. Pero volviendo a la voz, mi inseguridad hacía que yo no pudiera sacar fuerte la voz, a pesar de que una profesora de Canto, en un taller de Expresión Corporal en la Universidad de Santiago, alabó el registro de contralto que tengo (N de la R: registro grave de la voz femenina, en contraposición a la soprano). Pero todo cambió en Abril de 2011, cuando empecé a compartir el micrófono del Cutto's Karaoke con Luis Alejandro. La canción: Read My Mind de The Killers.

Unos meses después, recién en Noviembre de 2011, dos días antes de cumplir los 30, me subí al escenario del Tavarúa a cantar Black Hole Sun de Soundgarden, con mi L.A. como partner. En Diciembre se dio igual, esta vez con dos canciones: We Can Work It Out de The Beatles (donde yo asumí segunda voz) y I Want It That Way de Backstreet Boys (que es bien difícil reducir de cinco a dos voces, lo reconozco). En Enero de 2011, pedí la carpeta de canciones para anotarme con una: Lady Picture Show de Stone Temple Pilots. Esa primera vez en solitario, los nervios me hicieron tropezar con algunas partes de la letra, pero no tuve problemas en adaptar mi registro al de Scott Weiland, un tono que no es extremadamente grave ni muy agudo. Ese problema de a poco fue solucionándose en el siguiente Karaoke, en Febrero de 2011, una semana después de nuestro tercer aniversario de relación. Esa noche me fui a la segura con Smile Like You Mean It de The Killers, una de mis favoritas de su álbum Hot Fuss; y tras esto, elegí Strawberry Fields Forever de The Beatles. Fue mejor la impresión en esta noche.

Pero lo mejor, personalmente, vino en el segundo Karaoke de Febrero. Esa noche me anoté con cuatro canciones (no cuento una quinta que no salió por razones desconocidas). Partí con It's Been Awhile de Staind, una triste confesión de su vocalista Aaron Lewis sobre sus excesos, la incomunicación con su padre y las razones que lo llevaron a levantar cabeza. Ese tono melancólico a lo Alice In Chains me quedaba bien, lo reconozco. Después de eso, una sentida dedicatoria a mi L.A. con INXS y su Never Tear Us Apart, donde pasé sin problemas el tono en la frase "but some of us don't know why". La tercera canción escogida fue Even the Nights Are Better de Air Supply, que supone un desafío vocal para mí, el del cambio de tono tras el solo de guitarra, y que fue dedicado a mi L.A., quien se conmovió con este hit. Y para terminar, me fui con algo más rockero, Stone Temple Pilots y su Big Bang Baby, cuya pista en el Karaoke me trajo algunos problemas por no incluir partes de sus lyrics, pero que igual terminé supliendo esas faltas con la actitud a lo Weiland. Todo eso, en una noche donde se lucieron dos chicas (Rose y Cata), dos chicos con sus poleras de The Killers y Porcupine Tree (Marcelo y José Luis, respectivamente), un igualito a Fernando Godoy (que cantaba espectacular las de Marc Anthony), el habitué Luis Castillo y por supuesto mi L.A., todos en un muy buen nivel.

Y últimamente fue el pasado Viernes 9 de Marzo, cuando elegí cinco temas para esa noche, incluyendo un cambio a último minuto. Partí con My Hero de Foo Fighters, por dos razones: 1. Porque queda cada vez menos para verlos en Lollapalooza Chile, y 2. Porque la letra va dedicada a los héroes comunes y corrientes, como mi L.A. Tras esto, dejé PLOP al DJ y al presentador del Karaoke con Kasabian y su hit Club Foot, lo cual me dejó la impresión de ser la primera en cantar ese tema en el escenario, pero que igual fue un desafío el imitar la rudeza de Tom Meighan y Sergio Pizzorno, las dos voces del grupo. Mi tercera elección fue The Killers y su hit When You Were Young, que emocionó a mi L.A. por la historia que le había contado (fue la canción con la que calmé mis nervios tras el primer beso), sumado a mi performance a lo Brandon Flowers. Con la cuarta canción me saqué los balazos (al igual que Club Foot), Lucky de Radiohead, que me representa por el título y por el disco al que alude la polera que usé esa noche (OK Computer, 1997). Y ese cambio de último minuto era otra canción en inglés, pero que la reemplacé por la primera en español en este escenario: Es Mi Vida del ítalo-belga Salvatore Adamo (de quien copié al final su "Merci Beaucoup", "Muchas Gracias" en francés). Con ésa me pasó igual que con la de Kasabian y la de Radiohead, declararme satisfecha por haber cantado una de cada artista (sin desmerecer a The Killers, Foo Fighters y los demás en el repertorio).

Mi próxima aventura vendrá en dos viernes más, si las cosas siguen funcionando bien. Y si se dan cuenta, dos cosas: 1. Cada canción que elegí viene linkeada a su videoclip (además de los links azules correspondientes a los temas que cantó Luis Alejandro), y 2. Las canciones de mi repertorio son todas de vocalistas masculinos. Por el momento, aún no tengo grabado el testimonio de mi incursión en el Karaoke (de cualquier canción), pero lo que digan Luis Alejandro y el buen amigo Andrés Rojas (Pelaokuranyi) es fiel a la realidad que vieron, cuando me borré los complejos por la voz grave.

Sería todo por ahora, estimados/as. Hasta la próxima!