lunes, 27 de abril de 2009

La Fantasía de Representar un Personaje (al Menos para la Foto)

No necesariamente hay que ser actor o actriz para representar un personaje, sea un rostro conocido o una caracterización genérica (como por ejemplo, vestuario de los años '20, los '40 o cualquiera sin nombre famoso). Hay ciertos momentos en que un personaje nos motiva a usar su vestuario, su maquillaje (si es que lo usa), su peinado. Y aunque sea para una foto, la experiencia puede resultar gratificante.

De seguro, a muchos/as les hicieron caracterizar un personaje en el colegio, sea para una obra de teatro infantil (donde se repiten motivos desde flores hasta animalitos), un desfile o la semana del establecimiento en cuestión. Es comprensible que muchas niñitas fantaseaban con ser princesas (el imperio Disney es responsable en gran medida de esto), pero no todas pudieron usar la corona y el lindo vestido, teniendo que conformarse con lo que les asignaran, incluso como florcita. Fuera de todo favoritismo, el espectro de los disfraces y vestuarios infantiles es bien amplio, incluyendo el traje típico chileno, sea en su versión elegante o de pueblo (el huaso con su china, y no sólo para el 18).

Ya más grandes, desde la Educación Media hasta la adultez (y más adelante), no hay muchas ocasiones de lucir un traje o disfraz. A lo más, si hay mucho presupuesto, una fiesta de disfraces desata la fantasía de encarnar algún personaje para divertirse. Pero también existe la posibilidad de posar para la foto encarnando a quien se desee. Hay varios estudios fotográficos donde les facilitan trajes, pelucas, maquillaje, accesorios y hasta la opción de sacarse la foto en sepia o blanco y negro.

¿Qué me motivó a escribir sobre esto? Pues bien, mi primer acercamiento fue con las fotos a lo dama antigua que una ex-compañera de U se tomó en un estudio. Luego, fue un reportaje gráfico aparecido en revista Caras, donde seis actrices chilenas encarnan a la pintora mexicana Frida Kahlo para la foto, representando diferentes autorretratos de la artista. Eso fue lo que más curiosidad me dio. Y más aún, también me dio inspiración la foto en sepia estilo caballero del 1900 que Luis Alejandro, mi pareja, usó alguna vez como avatar en su blog (y aún la usa en su MSN).

Algunos disfraces o vestimentas que usé: Una novia lagartija (cuando chica), vestuario de dama de fines del siglo XIX, la cantante Alanis Morissette (de pantalón, blusa y polera blanca más zapatillas de lona negra y pelo largo XL, fue a los 14) y el Zorro (como a los 15 ó 16 años).

Las fotos que me gustaría representar: Una estilo años '20 (de cuando las mujeres se atrevieron a usar pantalón y pelo corto por primera vez), otra estilo sesentero británico, otra inspirada en el look de Bonnie & Clyde (ya tengo a quien será mi Clyde, caballeros) y especialmente una en que representaría a Frida Kahlo. Al menos para recrear el Autorretrato de Pelona (donde aparece con su pelo corto), tengo la indumentaria (chaqueta, pantalón, camisa y zapatos en tonos oscuros), una silla antigua, mis tijeras de estilista y unos mechones de pelo provenientes de unos cortes. Para el resto del look, delineador negro para cubrir el entrecejo y un poco de gel para peinar el pelo hacia atrás.

Es una volada que tengo como una de las promesas que me hice. Con paciencia y los recursos necesarios, lograré ese objetivo autoformulado.

2 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Muchos sostienen que, cuando se ponen la ropa que usan para trabajar, representan un personaje...así que concuerdo plenamente con la primera frase que señalas. ¿Te disfrazaste de El Zorro? Y ya lo de Alanis me parecía difícil de creer...jejeje.

Las Fiestas de Disfraces se han vuelto más recurrentes en los últimos años...quisiera hacer una, pero noto que hay cierta reticencia en tomar la iniciativa.

Repasemos: en Kínder me disfracé de futbolista (cuando aún me gustaba la U) y, al año siguiente, improvisé un vestuario pascuence para un baile en el colegio; a los 13 años, unas compañeras me hicieron pasar por un pequeño "nerd" con lentes de cartón y un tremendo libraco (aparte del disfraz de Superman del año anterior).

Los años posteriores fueron, por decirlo así, menos glamorosos: de "chica thrasher" a los 18 años en una competencia escolar y de Blanca Nieves al año siguiente en una parodia al cuento en cuestión en mi primer año universitario. Para la improvisación: de hincha de la Selección Chilena en una fiesta de disfraces.

De lo que me gustaría: siempre había querido para Halloween disfrazarme de Conde Drácula...pero el top de tops es vestirme a la usanza de la Maffia, con esos ternos cruzados y rayados, el sombrero y con suspensores. Ahora...lo de Bonnie & Clyde claramente que entra por los palos, así que soy materia dispuesta.

Listo...ese sería mi humilde aporte. Saludos de tu Caballero Andante, "Clyde".

El Simon Mazzet dijo...

Yo me disfrazaria de terminator