viernes, 30 de agosto de 2013

Un Sweater a Rayas y más de mi Ropa Fetiche




Qué tal, estimados/as, soy yo cerrando Agosto con la columna del mes. Tengo demasiadas ideas y poco tiempo para escribirlas aquí, pero saco un tema express para explayarme.

Había cerrado la columna de Junio con el tema de que no soy marquera en el asunto de la ropa, como sí lo soy en la tecnología. Y de hecho, estas dos fotos demuestran que me encariñé demasiado con una prenda en especial, como es el sweater a rayas rojo y blanco que luzco. La primera foto es de 2009, cuando ya tenía casi 10 meses de pololeo con mi Luis Alejandro, mientras yo celebraba mi cumpleaños número 28. La segunda foto es de 2013, y la letra P del cartel es una de las que forman la frase HAPPY BIRTHDAY MARK STOERMER, el saludo al bajista de The Killers por su fanaticada de Chile. Entre esas dos fotos pasaron casi cuatro años, y aunque la calidad de las fotos (la primera la sacó mi prima-hermana Pacita con su cámara y la segunda me la tomaron con mi Samsung ES95) no capta mayores diferencias, puedo decir que el sweater está algo carreteado de tanto que lo uso. Tiene los codos marcados y una rotura que cosí con un poco de disimulo, pero lo sigo usando. ¿Dónde lo compré? En una desaparecida tienda de ropa en Avenida Pajaritos, cerca del Unimarc.

La prenda de estas fotos es sólo una de tantas que suelo usar, entre pantalones, chalecos, chaquetas y poleras, por mencionar un poco del ropero. Más allá de mis jeans regalones y mis poleras de bandas rockeras, hay una declaración de principios: No toda mi ropa favorita se puede encontrar en las mega-tiendas del retail. Más aún desde que administro mi dinero tras un año (y algo más) en mi trabajo. No es fácil ir a los tres grandes del retail y engancharme con alguna prenda que realmente quiero, a lo más iría por ropa interior o electrodomésticos. Por lo general voy a cadenas más pequeñas como Dijon, Tricot, Corona o Fashion's Park y encuentro algo de ropa que me raya. Y si no resulta en ninguna de las mencionadas, busco en tiendas más pequeñas de Maipú o Estación Central. En cuanto a las poleras de rock, me las compré en la tienda Owner del Eurocentro (Radiohead, modelo OK Computer negra), la Cannabis del Portal Lyon (Stone Temple Pilots, roja), otro local cercano en el mismo portal (Foo Fighters en Lollapalooza Chile 2012, roja), la Under del Apumanque (otra polera roja de Foo Fighters y una negra de Kasabian) y una que mandé hacer en el sitio web de ManzaPolera (The Killers, negra con logo plateado).

No soy de seguir una moda en especial. Cada año aparece tanta tendencia que está en boga, como el animal print, los pantalones pitillos, las transparencias y tantas otras. Veo los comerciales de la tele y los catálogos de las grandes cadenas y nada me hace ver como quiero. No tengo un cuerpo de modelo, mido 1.63 m., no me acomodan los tacos muy altos, y con los años aprendí que ser un poco robusta no me hace ser menos femenina. Ya salí de un uniforme en el colegio, uso otro (un kimono negro) sobre mi ropa en el trabajo, ¿para qué uniformarme con el resto de las mujeres? La declaración de principios ya citada es un reflejo de mi personalidad y de mi consecuencia, así de simple.

Y bien, estimados/as, en unos días me aparezco para escribir algo más en esta Casa Matriz. Hasta la próxima!

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Una cosa es que tengamos ropa preferida...otra cosa es que el físico nos acompañe para poder usarla por mucho tiempo. En mi caso, mi fetiche son las camisas con bolsillo en la pechera...siempre necesito estar trayendo cosas conmigo y esa clase de bolsillo es uno de los más seguros.

En mi caso, los fetiches tuve que mandarlos a hacer...y sabes bien, Amor Mío, que me refiero a los polerones estampados con figuras de Angry Birds y mi "chapa" de Twitter.

Te Amo...Besos.