lunes, 1 de julio de 2013

No soy Marquera de Ropa, lo soy en Tecnología

Hola a todos/as, soy yo con la columna del mes. A propósito de mis adquisiciones de Junio, el Notebook y la cámara digital, quiero darme la licencia sobre un tema que yo aclaro en relación al dinero, sobre todo si alguien me pregunta "¿cuánto te costó?". Cuando quiero vestirme, uso parte de mi dinero en prendas que no necesariamente son de las cadenas grandes del retail. Pero si se trata de tecnología, acá es otro gallo el que canta. Entre artículos comprados y regalados, acá va la historia de cuáles me acompañan...

La radiocassette-CD-MP3: Es un modelo de la marca Sony, lo tengo desde 2006. La anterior radio, una Aiwa de 1998, empezó a fallar en la reproducción de CD. Entonces, viajé a Santiago Centro con una de mis tías, al ABCDin de paseo Estado (local ahora extinto). Busqué en la sección de radiocasseteras y vi este modelo de Sony en dos versiones, una para cassette y CD y otra que incorpora la reproducción de discos grabados en MP3 a lo anterior. Elegí éste, que debió haber costado unos 50 mil pesos de ese entonces. Y todavía me acompaña, a pesar que algunas veces se ponen porfiados sus botones. Una buena inversión para unir los formatos musicales de ayer y hoy.

El reproductor de MP3: El que tengo ahora es un Philips blanco, regalo de mi Luis Alejandro para mi cumpleaños número 31, Noviembre 14 de 2012. Antes de éste yo tenía un Daewoo negro, que funcionaba con una pila AAA, de 2007. Con los años, el pobre Daewoo empezó a fallar, y yo pensaba que eran los audífonos, pero no, era el mismo MP3 que le provocaba el efecto de audífono muerto al del lado izquierdo. Mi Caballero Andante me prometió regalarme un MP3, y cumplió. El Daewoo se llenaba con 110 canciones en la memoria, en cambio, mi actual Philips tiene la mitad de la memoria llena con más de 440 temas. Y no necesita pilas, se carga a la corriente o al PC.

El celular: Actualmente soy dueña de un Nokia Asha 302 blanco, comprado en Abril de 2013. Mucho antes del 302, mi ciclo de los celulares comenzó con el Nokia 5190 negro de 2000, un ladrillo comparado con los de ahora, que me acompañó hasta 2007. Después tuve como teléfono provisorio un Sony Ericsson de segunda mano. En 2008 me regalaron un Alcatel negro y rojo de la serie OT, de ésos tipo clamshell (almeja), que lo tuve que cambiar por uno igualito en Marzo de 2009, esta vez negro. Y este Abril el Alcatel sufrió una caída que lo dañó un poco, pero que me hizo tomar la decisión de comprar al día siguiente un celular nuevo. Saqué un poco de dinero que estaba destinado a la compra del Notebook y al día siguiente partí a una tienda de Entel de Maipú a comprarme el celular que había visto en la página web de la compañía, el Nokia Asha 302. Con el traspaso de chip y (un mes después) una actualización de éste, el 302 quedó impecable.

El televisor: Nunca tuve tele en mi pieza, sólo me acompañaba mi radio por años. Pero en Mayo de 2013, mi madre me dice que compraron un televisor pantalla plana en su casa, y me ofrece regalarme la tele Samsung que tenían por años. Acepté y la llevamos junto a mi Luis Alejandro, el pasado 21 de Mayo. Sólo hubo que comprarle control remoto universal, arreglarle la conexión a TV Cable y listo, la tele llegó para quedarse.

El Notebook: Acá se repite la marca Samsung, es un Series 3 de su línea de laptops. Tras años de teclear desde el PC Olidata de 2000, yo manifesté mi deseo de tener un Notebook, quejándome por lo lento que andaba el computador. Mi re-inserción laboral en Julio de 2012, en la Peluquería Fito de Maipú (después de tres años del cierre del salón de Providencia donde trabajé), me abrió ese propósito para juntar dinero. Desde Octubre empecé a ordenar los gastos, guardando un excedente de cada sueldo al mes, mientras tanto, coticé Notebooks en diferentes sitios y tiendas. Recién en Junio 2 de 2013, tras juntar una buena suma de dinero, pude comprar mi laptop en el Líder Monte Tabor. Había preguntado por diferentes marcas, y en ese gallito personal entre Acer, Toshiba y otras marcas (no consideré Lenovo), el Samsung Series 3 se quedó en mis manos, por la relación calidad-precio y mis necesidades (guardar fotos, música y usar Internet). Como bonus track, ese día me compré una mochila Maxell y un set de accesorios KDM Choice para el Notebook (incluye mouse, audífonos y mousepad, entre otros). Entre el laptop y las dos compras extra, invertí unos 210 mil pesos, de los cuales 190 mil corresponden al relevo del PC.

La cámara digital: Es la primera (y única) que tengo, y es también Samsung (ya parezco embajadora de la marca, jijiji), modelo ES95, blanca. Fue un gasto imprevisto. ¿Por qué? Yo me propuse participar del video de cumpleaños al bajista de The Killers, donde mandé mail a la comunidad de fans en Chile y me asignaron una de las P de "Happy Birthday Mark Stoermer". Diseñé mi cartel con la P, le puse un sticker de The Killers, la bandera chilena y mi nombre, y me saqué la foto con la cámara del Nokia 302. Pero no me convenció y al día siguiente, 26 de Junio de 2013, partí al Líder Tres Poniente a comprarme la camarita digital. Dudé entre dos modelos de Samsung, pero el que había visto no lo tenían. Pero me quedé con el segundo, que vale unos 50 mil pesos, con resolución de 16.1 megapixeles y grabación de video HD. La ES95 la utilicé para sacarme la foto con el cartel, la mandé a The Killers Chile y mi foto salió en este video del cumpleaños número 36, como Mark Stoermer realmente merece que lo saludemos.

En fin, debo reconocer que mis inversiones y regalos fueron hechos con mucho cariño, y todos justifican su precio. Y el otro tema, el de la ropa, da para otra columna. No soy de quebrarme con la marca de la ropa, pero reconozco que mi mejor inversión fueron las poleras rockeras.

Estoy cerrando Junio y nos vemos en otro escrito, estimados/as. Hasta la próxima!

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Es más fácil (y más barato) arreglar una prenda de ropa que un aparato tecnológico...quizás por ahí va el tema de escoger ciertas marcas. Por ejemplo, yo soy desconfiado con las marcas chinas...dirán que muchas marcas hacen precisamente sus productos en China, pero hay una etapa de conocimiento que hace la diferencia. Jamás me compraría un celular Huawei, por ejemplo.

Te Amo...Besos.