viernes, 12 de agosto de 2011

Te Vamo' a Ponerte un Tema: Hate To Say I Told You So

Qué tal, estimados/as, estoy de vuelta en la Casa Matriz tras un arreglo a mi PC (después de tres días, volvió Internet el Miércoles 10!). Trato de agarrar la contingencia antes de que se enfríe, a propósito de los hechos que suceden en nuestro país. El conflicto estudiantil que se ha visto en TV, diarios y todos los medios tanto desde adentro como desde afuera de Chile. Pero no me enfocaré en los estudiantes ni en quienes la están peleando por una educación justa, sino en otras personas a quienes va dirigida esta canción. Esto es Te Vamo' a Ponerte un Tema, es del grupo sueco The Hives y se llama Hate To Say I Told You So.

¿A quiénes les dirijo el "odio decirles que se los advertí"? A la gente que votó por Sebastián Piñera para Presidente de la República, pero que ahora se arrepiente del sufragio (destaco eso). Es cosa de ver cómo ha bajado la popularidad del mandatario, experimentando una aprobación bajo el 30% y un rechazo que está entre el 50% y 60%, según últimas encuestas. Y no es fácil individualizar al menos una persona que reconozca haber votado por Piñera y decir "me equivoqué". Es más bien una gran masa que quiso la alternancia en el poder, sin medir las consecuencias de lo que significaría esta gestión. Y aún así se quejan de que este Gobierno está malo.

Un argumento típico de quienes votaron por Piñera es "la Concertación se lo robó todo en estos 20 años". A ver, gente, no desconozco que hayan ciertas falencias en cada uno de los cuatro mandatos. Pero la Derecha chilena ha estado todo este tiempo tratando de desvincularse de Augusto Pinochet Ugarte (o su fantasma), su patrón en los tiempos de la Dictadura. Uno de los pocos políticos derechistas que ha reconocido apoyar a "Su General" es Iván Moreira, quien anunció hasta huelga de hambre cuando el dictador estaba preso en Londres. ¿Y el resto? No, sólo hablan de "olvidar el pasado", "proyectar el futuro" y cosas así. ¿Cierto?

Pero vamos al meollo del asunto. Al momento de votar por Piñera, mucha gente pensó que era el cambio que le hacía falta a este país, tras cuatro períodos de presidentes concertacionistas. Incluso quienes no estuvieran firmes en sus convicciones de apoyar al candidato de la Derecha, que votaban sólo porque su patrón o sus padres le convencieron. Con esto me acuerdo de lo que dijo la actriz Catalina Saavedra en The Clinic, cuando dio parte de la entrevista como Raquel, su personaje en la película La Nana. "¿Cuánto gana, Raquel?" "Shuta, 250 lucas." "¿Por quién vota?" "Vota por Piñera, porque el patrón es de Derecha. No tiene visión de futuro (...). Naces así y te quedas así". Y que conste, Catalina no apoyó a Piñera, a diferencia de su alter-ego de la película. De partida, en la misma entrevista, la actriz dijo "Si gana Piñera, tendríamos Yingo en todos los canales".

Ahora, contrastemos la opinión generalizada de la masa votante por Piñera con la baja en la popularidad. Un 51.6% fue el porcentaje que lo dio por ganador en el escrutinio final. En los primeros meses de Gobierno, según la encuesta Adimark, Piñera tuvo niveles de popularidad mayores o iguales a 50%, hasta Junio de 2010. En Julio cae su aprobación al 46%, mientras que el rechazo sube del inicial 18% a un 40%. La aprobación del mandatario sube entre Agosto y Octubre de 2010, volviendo al nivel sobre el 50%, para después llegar a un peak de 63% en Octubre, en parte por el rescate a los 33 mineros de la Mina San José. Pero desde Noviembre de 2010 hasta Julio de 2011 la popularidad de Piñera ha ido bajando del 50%, llegando a niveles inferiores al 30% en el último mes (26% según la última encuesta). El rechazo aumentó en ese último período, de un 36% a 62%, lo que hace que Piñera sea el Presidente con mayor desaprobación en su mandato desde el retorno a la Democracia.

¿Y a qué se debe ese rechazo, entonces? A la gestión con que Piñera ha manejado Chile. Pensó que el rescate minero le servía para recuperar la confianza, pero el cuento de hadas se acabó. Ahora vemos marchas, paros, tomas, cacerolazos y todo tipo de manifestaciones en contra de un modelo educacional que resalta las desigualdades sociales. Y además de esto, Piñera aún tiene deudas pendientes, como las locaciones devastadas por el terremoto del 2010, cuyos habitantes no ven avanzar los planes de reconstrucción. Y para rematarla, esa serie de enroques con los que modificó su gabinete, entre los que se cuentan Evelyn Matthei, Pablo LongueiraAndrés Chadwick como sus "nuevos" ministros (más el cambio de carteras a Joaquín Lavín y Laurence Golborne), terminaron de desvanecer la confianza que le tenía ese porcentaje de la población.

Ya listo ese contraste, podríamos decir que son millones de arrepentidos/as quienes se merecen la dedicatoria. Me permito una licencia para ellos/as: ¿Querían cambio, entonces? Acá lo tienen. Usando el título de la canción, tomo el primer single que los suecos The Hives lanzaron allá por 2000 (relanzado en 2002), que en voz de Howlin' Pelle Almqvist dice lo que esta servidora quiere representar en la suya propia y la de mucha gente que perdió la paciencia tras decirles a los ahora arrepentidos/as que no votaran por el candidato de la Derecha. Esa masa que es difícil de individualizar en al menos un par de personas, porque no se reconoce en público si votó o no por Piñera. Quedó claro, entonces, y como dice el Rumpy, Te Vamo' a Ponerte un Tema. Y repito: Odio decir que se los advertí. Es Hate To Say I Told You So y se acabó.

Sería por ahora, gente. Hasta la próxima!

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Si fuera por los que aún mantienen haber votado por Piñera, simplemente nunca debió de salir elegido...mágicamente, desaparecieron todos los que despotricaban en contra de la Concertación.

Somos de memoria histórica muy pobre en Chile...muchos se olvidan cuáles son los verdaderos intereses de la Derecha política en nuestro país y a quiénes en verdad defienden. Hay acciones más efectistas que efectivas pero, en el fondo, buscan que todo quede igual (la Educación es un ejemplo claro).

La gestión de un Gobierno no es como la de una empresa, por mucho que se busque potenciar las ganancias del esfuerzo productivo de una nación. Acá, los errores no se tiran por la alfombra sino que, más todavía en los tiempos de las redes sociales, las diferencias entre el discurso y la acción quedan más expuestas.

Decir que se tienen miles de personas preparadas para gobernar para terminar sacando a cuatro Senadores de sus cargos para que "les echen una mano" es un ejemplo de lo anterior; hay un cariz distinto en la gestión pública que este grupo de privados no ha sabido ver.

Yo voy a esperar sentado cómo se pliegan a una candidatura de corte más progresista todos los arrepentidos que votaron por Piñera...y espero que, esta vez, no se dejen engatusar por los cantos de sirena o las bolsas con mercadería.

Besos, Musa Inspiradora...Te Quiero Mucho.