Hace algún tiempo, escribí sobre el Culto al Pelo Rubio, una institución de nuestra idiosincracia. Uno de los posteos hacía referencia a ese tema de Sumo que dice "La rubia tarada, bronceada, aburrida, me dice ¿por qué te pelaste?). Esa canción compuesta por Luca Prodán (precisamente llamada "La Rubia Tarada") hace referencia a un especímen que estigmatiza al total de gente de pelo claro, pero que no representa a toda la población. Es un tipo de mujer que no es digno de una buena conversación ni entrega un real aporte a algún área del conocimiento. Con ustedes, la Rubia Tarada.
Esta mujer quiere ser el centro de mesa donde haya mucha gente. Suele buscar la figuración en medios públicos, especialmente alrededor del cine y de la TV. Muy pocas veces se le ha visto con otro color de pelo que no sea rubio, seguramente porque le gusta seguir el estilo europeo. Puede o no tener la piel bronceada, los ojos claros (reales o lentes de contacto), cuerpo de Barbie a escala humana (muchas veces perfeccionado en el quirófano) y da lo mismo su edad, aunque se le ve entre los 18 y pasados los 40 años. La escala de rubios en su pelo varía entre el rubio claro dorado y el ultra-platinado, y puede ser un tono parejo o unas mechas de diferentes tonos. Su perfil psicológico es generalmente el de una mujer arribista, insegura, con cero iniciativa y que no resulta ser buena compañía para una buena conversación. Aunque puede tener algunos matices de estos factores o de otros.
Desde hace décadas que a este particular estereotipo se le intenta buscar un rostro conocido. En su momento, a Marilyn Monroe le calzaron el mote de Rubia Tarada, seguramente por sus detractores/as. Y la muñeca Barbie, aunque no pueda defenderse de las críticas, igualmente ha sido asociada a este grupo que mucha gente inventó por asociar la liviandad de sesera con el pelo rubio en versión femenina.
Pero Marilyn sólo fue una niña de pecho comparada con la actual oferta de Rubias Taradas. Del extranjero, está el caso de Paris Hilton, una heredera multimillonaria que canta sin ser cantante, actúa sin ser actriz y no tiene más talento que alimentar la prensa farandulera. Junto a Paris sale la ex-princesita del teen-pop, Britney Spears, que de clon post-noventero de Tiffany pasó a ser una reventada chica que de cantante no le queda nada. Y en un contexto más rockero, dentro de este saco sin fondo de las Dumb Blondes cabe Courtney Love, la ex-vocalista de la banda Hole que se hizo conocida por casarse con Kurt Cobain en el mejor momento de Nirvana. Y el caso de Courtney da para incluirla dentro del listado de las mujeres más odiadas del mundo del rock (junto con Heather Mills, la que se casó con Paul McCartney y le sacó mucho dinero hasta después del divorcio).
En Chile, las Rubias Taradas son una especie que amenaza con copar las pantallas. Ya en los 90's ubicamos a Patricia Larraín, Carla Ochoa o las gemelas Denisse y Daniella Campos. En esta década se hicieron famosas Belén Hidalgo, María Eugenia Larraín (odio llamarle Kenita) y Coté López, tres chicas que siguen la misma senda de las anteriores, siempre buscando alguien famoso y con mucho dinero para erigirse como estrellas de la farándula. Y ahora, un reality levantó de la nada a una soltera y arribista chica al estrellato. Su nombre: Carolina Bastías, alias Cari.
La gente rubia, especialmente las mujeres, se sentiría ofendida con las comparaciones entre sus personas y las Rubias Taradas que acabamos de mencionar. Obvio que la estupidez humana no distingue color de pelo, de ojos o apariencia física en general, así como tampoco distingue si la persona tiene o no buen billete (como las Adriana Barrientos y demás personajillos de TV). Conozco varias personas rubias y puedo asegurar que su nivel intelectual no tiene nada que ver con su color de pelo, sea natural o tinturado.
Sí, personalmente es una reverenda tontera que me sepa tantos nombres de Rubias Taradas (especialmente las chilenas). Pero es sólo un muestrario de esta subespecie que se convirtió en una institución humana. Un adjetivo compuesto que suena como insulto, especialmente a las rubias que prefieren cultivarse intelectualmente o pasar inadvertidas. Pero es a la vez un tipo de clasificación dentro de la sociedad.
martes, 3 de junio de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
Los Males que Riman con Anorexia
Como es de saber, la anorexia es un tema ya sabido por la mayoría de la gente. Así como hay sitios que le rinden culto al otro extremo (la obesidad), también hay un fuerte culto a este mal que deja en los huesos a quienes lo padecen, como queda demostrado en los sitios Pro-Ana (pro-anorexia) o Pro-Mia (pro-bulimia). Y cada vez se reduce más la edad en la que se inicia esta fuerte obsesión por tener una esbelta figura, basada en modelos como Kate Moss o Catalina Pulido (aunque es actriz). No es raro ver chicas menores de 16 que andan buscando en Internet la dieta infalible para bajar y bajar de peso, poniendo en riesgo su salud física y mental.
La obsesión que acabamos de detallar sacó una variante que muestra otra clase de culto al cuerpo. Sólo que en vez de buscar una delgada silueta, buscan un cuerpo musculoso y atlético. En lugar de restringirse con los alimentos, consumen anabólicos y basan su dieta en altas concentraciones de calorías, para después quemarlas con mucho, mucho ejercicio. Como si no bastara con la anorexia, a este mal se le dio el nombre de vigorexia. La población vigoréxica es en su mayoría masculina, así como hay más mujeres que hombres que sufren de anorexia. El modelo a seguir aparece muy seguido como figura publicitaria o actor muy preocupado de su musculatura, desde Jean-Claude Van Damme hasta los luchadores de la WWE.
Ya, tenemos la anorexia y la vigorexia. Pero no se queda así la tipología de los males que terminan con esas últimas cinco letras. Casi a comienzos de este siglo, apareció otra obsesión que en vez de rendirle culto al cuerpo le rinde culto a lo que comemos. La gente que la sufre busca alimentarse correctamente, a tal extremo de preferir alimentos no transgénicos con tal de cuidar su salud. Y es tan fuerte su obsesión que no disfrutan ni siquiera de un chocolate o un heladito. Quienes descubrieron este trastorno acuñaron el nombre de ortorexia, que quiere decir obsesión por alimentarse correctamente. A diferencia de los dos anteriores, no hay modelos a seguir. Pero sí se caracteriza por padecimientos físicos, como por ejemplo, un tono amarillento de la piel causado por una alimentación sólo consistente en zanahorias.
Tenemos así tres obsesiones detalladas. Y como aparecen tantos trastornos compulsivos, no faltan quienes inventan el nombre que le hace rima con anorexia, vigorexia y ortorexia. Hace poco se descubrió una variante del alcoholismo con nombre que suena a chacota, drunkorexia (en chilensis, tragorexia o copeterexia). Así como vamos, capaz que a la adicción a las drogas le hallen a su hermanita la drugorexia (o drogorexia). Y que a la gente que tiene más de un blog se les bautice como bloggeréxicos/as, como es el caso de quien escribe estas líneas (autodenominada bloggera compulsiva).
Da lo mismo si el nombre de la obsesión es respaldado por el cuerpo médico o sólo se trata de una chacota publicitaria. Sea como sea, el único factor común que tienen todas ellas es que se trata de un trastorno compulsivo, que domina la mente de quien lo padece.
La obsesión que acabamos de detallar sacó una variante que muestra otra clase de culto al cuerpo. Sólo que en vez de buscar una delgada silueta, buscan un cuerpo musculoso y atlético. En lugar de restringirse con los alimentos, consumen anabólicos y basan su dieta en altas concentraciones de calorías, para después quemarlas con mucho, mucho ejercicio. Como si no bastara con la anorexia, a este mal se le dio el nombre de vigorexia. La población vigoréxica es en su mayoría masculina, así como hay más mujeres que hombres que sufren de anorexia. El modelo a seguir aparece muy seguido como figura publicitaria o actor muy preocupado de su musculatura, desde Jean-Claude Van Damme hasta los luchadores de la WWE.
Ya, tenemos la anorexia y la vigorexia. Pero no se queda así la tipología de los males que terminan con esas últimas cinco letras. Casi a comienzos de este siglo, apareció otra obsesión que en vez de rendirle culto al cuerpo le rinde culto a lo que comemos. La gente que la sufre busca alimentarse correctamente, a tal extremo de preferir alimentos no transgénicos con tal de cuidar su salud. Y es tan fuerte su obsesión que no disfrutan ni siquiera de un chocolate o un heladito. Quienes descubrieron este trastorno acuñaron el nombre de ortorexia, que quiere decir obsesión por alimentarse correctamente. A diferencia de los dos anteriores, no hay modelos a seguir. Pero sí se caracteriza por padecimientos físicos, como por ejemplo, un tono amarillento de la piel causado por una alimentación sólo consistente en zanahorias.
Tenemos así tres obsesiones detalladas. Y como aparecen tantos trastornos compulsivos, no faltan quienes inventan el nombre que le hace rima con anorexia, vigorexia y ortorexia. Hace poco se descubrió una variante del alcoholismo con nombre que suena a chacota, drunkorexia (en chilensis, tragorexia o copeterexia). Así como vamos, capaz que a la adicción a las drogas le hallen a su hermanita la drugorexia (o drogorexia). Y que a la gente que tiene más de un blog se les bautice como bloggeréxicos/as, como es el caso de quien escribe estas líneas (autodenominada bloggera compulsiva).
Da lo mismo si el nombre de la obsesión es respaldado por el cuerpo médico o sólo se trata de una chacota publicitaria. Sea como sea, el único factor común que tienen todas ellas es que se trata de un trastorno compulsivo, que domina la mente de quien lo padece.
domingo, 18 de mayo de 2008
Buscando las Mejores Voces de la Década
Sin duda, esta década en lo musical pasará a la historia por la asociación a fenómenos de la web como MySpace y YouTube. Está claro que han habido muy buenas bandas en estos últimos ocho años, pero muy pocas destacan por tener una voz reconocible y muy personal, sea masculina o femenina. Así como en la década 90's escuchamos por primera vez voces como las de Richard Ashcroft, Chris Cornell, Thom Yorke, Beth Gibbons (Portishead) o Björk (si tomamos en cuenta que se hizo más conocida en esa década), bien vale hacer un recuento de las voces más privilegiadas en el mundo musical.
Partiendo por las damas, una voz que suena popular a pesar de sus problemas judiciales y adicciones es Amy Winehouse, una británica de 24 años que suena como cantante soul sesentera, al estilo de las afroamericanas. De muy buena aceptación entre la crítica es la voz de la rusa-estadounidense Regina Spektor, considerada "una bella voz marciana", al servicio de canciones perfectamente bien compuestas. En un contexto más emocional y desgarrador, encontramos a Karen O de los Yeah Yeah Yeahs, cuya voz se pasea entre la fuerza y la fragilidad sin problemas. También ligada al rock, pero más bailable, es Beth Ditto del grupo The Gossip, una robusta cantante de 100 kilos y actitud de riot-grrrl, cuyo potente vozarrón se emparenta con Laura Branigan o Cyndi Lauper. Y aunque no es tan conocida como las anteriores, en el mundo de la electrónica brilla la belga Alison Goldfrapp, de la banda que lleva su apellido como nombre, con un registro cálido y seductor.
De las voces masculinas, una que da bastante que hablar es la de Brandon Flowers de The Killers, que es fácilmente reconocible por su potencia. La banda canadiense The Arcade Fire también tiene a un notable vocalista, Win Butler, que suena muy seguro y emotivo, además de formar una excelente dupla con su mujer Régine Chassagne. Gran Bretaña se pone en esta década con las voces de Chris Martin (Coldplay) y Tom Chaplin (Keane), caracterizadas por su amplio rango vocal y su afinidad con las melodías melancólicas. Si bien no es tan conocido como los dos anteriores, James Walsh es la mayor fortaleza del grupo inglés Starsailor, con una voz que suena tan bien en estudio como en vivo. Y aunque suene para la risa, las voces de Jake Shears (Scissor Sisters) y del británico Mika destacan por ir sin dificultades de graves a agudos (y considérese que Mika tiene un registro de 5 octavas, casi tanto como Mariah Carey).
Y también cabe una mención honrosa al trío de voces del cuarteto británico The Magic Numbers, con el cantante/guitarrista Romeo Stodart como voz principal y su hermana Michelle (bajista) más Angela Gannon (hermana de Sean, baterista) como voces de apoyo (y a ratos Angela como voz principal).
Claro que algunas voces se dieron a conocer sólo en esta década, a pesar que comenzaron sus carreras a fines de la anterior. Es el caso de Matthew Bellamy de Muse y Francis Healy de Travis, el primero con un vozarrón de alto rango y el segundo por privilegiar la calidez por sobre el virtuosismo. Y aunque no entendamos nada de su idioma, Jon "Jónsi" Birgisson de la banda islandesa Sigur Rós llama la atención con una voz que parece sacada de un mundo fantástico y su afinación tan especial.
Ya lo notarán, hay demasiados extranjeros, ¿pero qué destacar de Chile (o Latinoamérica)? De nuestro país, a lo más, resalta Denisse Malebrán. El resto, quizás confirme la realidad que en Chile hay más buenas bandas o músicos que buenos vocalistas, al menos en lo que va de la década.
¿Qué piensan ustedes? Si faltó alguno en la lista o quieren dar su opinión sobre las ya mencionadas, la tribuna está lista para estos propósitos.
Partiendo por las damas, una voz que suena popular a pesar de sus problemas judiciales y adicciones es Amy Winehouse, una británica de 24 años que suena como cantante soul sesentera, al estilo de las afroamericanas. De muy buena aceptación entre la crítica es la voz de la rusa-estadounidense Regina Spektor, considerada "una bella voz marciana", al servicio de canciones perfectamente bien compuestas. En un contexto más emocional y desgarrador, encontramos a Karen O de los Yeah Yeah Yeahs, cuya voz se pasea entre la fuerza y la fragilidad sin problemas. También ligada al rock, pero más bailable, es Beth Ditto del grupo The Gossip, una robusta cantante de 100 kilos y actitud de riot-grrrl, cuyo potente vozarrón se emparenta con Laura Branigan o Cyndi Lauper. Y aunque no es tan conocida como las anteriores, en el mundo de la electrónica brilla la belga Alison Goldfrapp, de la banda que lleva su apellido como nombre, con un registro cálido y seductor.
De las voces masculinas, una que da bastante que hablar es la de Brandon Flowers de The Killers, que es fácilmente reconocible por su potencia. La banda canadiense The Arcade Fire también tiene a un notable vocalista, Win Butler, que suena muy seguro y emotivo, además de formar una excelente dupla con su mujer Régine Chassagne. Gran Bretaña se pone en esta década con las voces de Chris Martin (Coldplay) y Tom Chaplin (Keane), caracterizadas por su amplio rango vocal y su afinidad con las melodías melancólicas. Si bien no es tan conocido como los dos anteriores, James Walsh es la mayor fortaleza del grupo inglés Starsailor, con una voz que suena tan bien en estudio como en vivo. Y aunque suene para la risa, las voces de Jake Shears (Scissor Sisters) y del británico Mika destacan por ir sin dificultades de graves a agudos (y considérese que Mika tiene un registro de 5 octavas, casi tanto como Mariah Carey).
Y también cabe una mención honrosa al trío de voces del cuarteto británico The Magic Numbers, con el cantante/guitarrista Romeo Stodart como voz principal y su hermana Michelle (bajista) más Angela Gannon (hermana de Sean, baterista) como voces de apoyo (y a ratos Angela como voz principal).
Claro que algunas voces se dieron a conocer sólo en esta década, a pesar que comenzaron sus carreras a fines de la anterior. Es el caso de Matthew Bellamy de Muse y Francis Healy de Travis, el primero con un vozarrón de alto rango y el segundo por privilegiar la calidez por sobre el virtuosismo. Y aunque no entendamos nada de su idioma, Jon "Jónsi" Birgisson de la banda islandesa Sigur Rós llama la atención con una voz que parece sacada de un mundo fantástico y su afinación tan especial.
Ya lo notarán, hay demasiados extranjeros, ¿pero qué destacar de Chile (o Latinoamérica)? De nuestro país, a lo más, resalta Denisse Malebrán. El resto, quizás confirme la realidad que en Chile hay más buenas bandas o músicos que buenos vocalistas, al menos en lo que va de la década.
¿Qué piensan ustedes? Si faltó alguno en la lista o quieren dar su opinión sobre las ya mencionadas, la tribuna está lista para estos propósitos.
jueves, 8 de mayo de 2008
Todo Sobre la Madre (y su Día)
Por estas fechas, varias empresas nos vienen bombardeando con todo tipo de publicidad sobre el Día de la Madre. Como toda publicidad, apela al mensaje subliminal, prometiendo el regalo perfecto o llamando a comprar para participar en un espectaular sorteo de un mega premio. Los malls, los supermercados y las tiendas comerciales peleándose por cuál vende más. Pero, realmente, ¿importa todo esto?
Ninguna campaña publicitaria típica de estas fechas ahonda en la importancia de ser madre. Es la primera persona que vemos en nuestras vidas, la que nos ofreció el primer acercamiento a este mundo. Pero no es necesario dar a luz para ser madre, lo que realmente importa es que esta mujer crió a su hijo o hija, entregándole amor y guiando su camino con valores y principios. Claro que este ideal de madre no todas lo cumplen a cabalidad. Muchas creen que sólo basta con educar a sus hijos/as en un colegio caro, llenarles la pieza de juguetes que no todos los niños y niñas podrán tener, regalarles el auto último modelo para su graduación y prometerles ese paraíso a la moda que promueven los medios. Craso error. Como los niños y niñas imitan las conductas de la gente mayor, la madre debe ser un modelo a seguir para su descendencia, para no cargarles con sus culpas y frustraciones.
Y en las relaciones personales, mucha gente tiene opiniones divididas sobre su propia madre. En los momentos difíciles, la catalogan de aprensiva, analítica, autoritaria o quisieran que fuera "un poquito más light" (como el comercial de Bilz y Pap Light). Pero también está la visión romántica de la mamá, que destaca su responsabilidad, esfuerzo y amor, principalmente. Hay muchas que con estos factores han logrado sacar adelante a su familia, sobreponiéndose a las adversidades, y especialmente aquellas de escasos recursos o las madres solteras que no necesitaron un modelo paterno para sus hijos/as.
Cualquiera sea su situación, la madre merece mucho más que un día fijado para el segundo domingo de Mayo. Todos los días son especiales para ella, y esta fecha debería ser recordada con algo más simple que un regalo costoso. Muchas están más que conformes con que sus hijos/as las vengan a visitar. Da lo mismo si se refieren a ella como mamá, mami, mi vieja querida, má o si la llaman por su nombre (especialmente aquéllas que se sienten jóvenes de espíritu). Para todas ellas, Feliz Día de la Madre.
PD: Lástima que se use el nombre de este familiar como "sacada de madre" para insultar en chileno.
Ninguna campaña publicitaria típica de estas fechas ahonda en la importancia de ser madre. Es la primera persona que vemos en nuestras vidas, la que nos ofreció el primer acercamiento a este mundo. Pero no es necesario dar a luz para ser madre, lo que realmente importa es que esta mujer crió a su hijo o hija, entregándole amor y guiando su camino con valores y principios. Claro que este ideal de madre no todas lo cumplen a cabalidad. Muchas creen que sólo basta con educar a sus hijos/as en un colegio caro, llenarles la pieza de juguetes que no todos los niños y niñas podrán tener, regalarles el auto último modelo para su graduación y prometerles ese paraíso a la moda que promueven los medios. Craso error. Como los niños y niñas imitan las conductas de la gente mayor, la madre debe ser un modelo a seguir para su descendencia, para no cargarles con sus culpas y frustraciones.
Y en las relaciones personales, mucha gente tiene opiniones divididas sobre su propia madre. En los momentos difíciles, la catalogan de aprensiva, analítica, autoritaria o quisieran que fuera "un poquito más light" (como el comercial de Bilz y Pap Light). Pero también está la visión romántica de la mamá, que destaca su responsabilidad, esfuerzo y amor, principalmente. Hay muchas que con estos factores han logrado sacar adelante a su familia, sobreponiéndose a las adversidades, y especialmente aquellas de escasos recursos o las madres solteras que no necesitaron un modelo paterno para sus hijos/as.
Cualquiera sea su situación, la madre merece mucho más que un día fijado para el segundo domingo de Mayo. Todos los días son especiales para ella, y esta fecha debería ser recordada con algo más simple que un regalo costoso. Muchas están más que conformes con que sus hijos/as las vengan a visitar. Da lo mismo si se refieren a ella como mamá, mami, mi vieja querida, má o si la llaman por su nombre (especialmente aquéllas que se sienten jóvenes de espíritu). Para todas ellas, Feliz Día de la Madre.
PD: Lástima que se use el nombre de este familiar como "sacada de madre" para insultar en chileno.
lunes, 28 de abril de 2008
Culto al Pelo Rubio (en Chile)
Lo sabemos, Chilito es un país clasista, xenófobo y todas esas yerbas. Y una de las razones es porque se privilegia a las personas de tonos claros antes que a la gente de rasgos latinos que nos caracteriza en la gran mayoría del territorio. Pero también la TV es gran responsable de que cada vez le den más importancia a un modelo que no llevamos en los genes. Prendes la TV y aparece cuanta rubia teñida (o una que otra natural), sea modelo, opinóloga o figurita cazadora de fama (polola de futbolista o chica de reality, por ej.).
¿Estamos frente al Culto al Pelo Rubio? Es parte de la idiosincracia chilensis, quizás como continuación de ese verso que dice "y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero", sólo que el trato cambia si la persona extranjera no tiene esa característica tan escasa, tonos claros de piel, ojos y cabellos. Pucha que se admiran aquí los rubios y rubias que vienen del extranjero (y una que otra persona rubia natural chilensis, como Kristel Köbrich, la nadadora olímpica), y cuántas mujeres han tratado de conseguir ese tono tan preciado y odiado a la vez. Y claro, es clásico del chileno darse vuelta para ver una mujer joven, pero si es rubia... ahí sí que acapara tantas miradas. ¿Mucha gente acomplejada con lo que no tiene? ¿Estamos frente al resentimiento chilensis?
Pero también la gente rubia se asocia erróneamente a datos antojadizos muy típicos de Chilito. Si es mujer, típico que les dicen que son tontas. También se les trata de cuicos/as a las personas con este color de pelo, especialmente si son naturales (o tinturado sin que se note) o a las que suelen lucir la combinación pelo platinado + piel bronceada de solarium. Y el lenguaje para referirse al color de pelo o a la persona que lo luce varía desde el chilenísimo "rucio/a" (seguramente asociado a Rusia) hasta el cultísimo y rebuscado "blondo/a" (traducción innecesaria de blond o blonde, notoriamente spanglish). Mención honrosa para el chilenismo "rubia taxi", aquella que se le notan las raíces oscuras. Y en cosa de gustos, no faltan las mujeres que les cargan los rubios "porque los encuentran desabridos".
Pero quizás no estemos tan lejanos de esta realidad de querer parecer los jaguares o los ingleses de Latinoamérica (como alguna vez le apodaron a este Chilito). El pelo rubio es característico de Europa y de las naciones donde abundan los tonos claros, aunque se estima que en unos siglos más el gen del cabello rubio vaya perdiendo fuerza hasta que no nazca más gente con ese color de pelo. Y teñirse el pelo de este color es visto en nuestro país como: 1. Arribismo, 2. Moda, 3. Envidia por lo que no se tiene, 4. Demostración de lo más frívolo de nuestra cultura o 5. Por puro gusto personal.
Un Anexo: Como estudio para Estilista Profesional, aclaro algunas cosas sobre estética capilar asociada a los cabellos rubios:
1. Es mentira que si usas un kit de tintura vayas a quedar igual a la modelo (aunque te compres una tintura de altura 9, rubio muy claro). A lo más, se te aclara un poquito el pelo (depende si es castaño o negro, por algo está ese cuadrito explicativo de los tonos naturales), siempre que no haya sido tinturado oscuro.
2. El tono de rubio a aplicar depende del grado de decoloración que se alcance previamente (no es lo mismo un rubio medio que un ultra platinado). A más tiempo de acción, más claro queda el pelo.
3. El decolorante tiene que ser con un oxidante adecuado, como los de 20 o 30 volúmenes. Si bien es cierto que los de 40 vols. en adelante aceleran el proceso (especialmente si se quiere un tono platinado), hay cabellos que no los resisten y se dañan.
Y 4: El "enrubiado" total o parcial del pelo no siempre le queda bien a todas las personas. Factores como el color de piel, de ojos, rasgos faciales (si tiene ojos grandes o pequeños, por ej.) influyen en si conviene teñir todo el pelo o hacer sólo mechas o visos de tal o cual variante de rubio. O también si es mejor que prefiera otro tono más acorde con sus rasgos, como la gama de castaños, rojos, cobrizos, violetas o negros.
PD muy personal: 1. Me gustan todos los colores de piel, ojos y cabellos, pero siempre que no desentonen entre sí, y 2. Prefiero decir rubio en vez de blondo o rucio.
¿Estamos frente al Culto al Pelo Rubio? Es parte de la idiosincracia chilensis, quizás como continuación de ese verso que dice "y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero", sólo que el trato cambia si la persona extranjera no tiene esa característica tan escasa, tonos claros de piel, ojos y cabellos. Pucha que se admiran aquí los rubios y rubias que vienen del extranjero (y una que otra persona rubia natural chilensis, como Kristel Köbrich, la nadadora olímpica), y cuántas mujeres han tratado de conseguir ese tono tan preciado y odiado a la vez. Y claro, es clásico del chileno darse vuelta para ver una mujer joven, pero si es rubia... ahí sí que acapara tantas miradas. ¿Mucha gente acomplejada con lo que no tiene? ¿Estamos frente al resentimiento chilensis?
Pero también la gente rubia se asocia erróneamente a datos antojadizos muy típicos de Chilito. Si es mujer, típico que les dicen que son tontas. También se les trata de cuicos/as a las personas con este color de pelo, especialmente si son naturales (o tinturado sin que se note) o a las que suelen lucir la combinación pelo platinado + piel bronceada de solarium. Y el lenguaje para referirse al color de pelo o a la persona que lo luce varía desde el chilenísimo "rucio/a" (seguramente asociado a Rusia) hasta el cultísimo y rebuscado "blondo/a" (traducción innecesaria de blond o blonde, notoriamente spanglish). Mención honrosa para el chilenismo "rubia taxi", aquella que se le notan las raíces oscuras. Y en cosa de gustos, no faltan las mujeres que les cargan los rubios "porque los encuentran desabridos".
Pero quizás no estemos tan lejanos de esta realidad de querer parecer los jaguares o los ingleses de Latinoamérica (como alguna vez le apodaron a este Chilito). El pelo rubio es característico de Europa y de las naciones donde abundan los tonos claros, aunque se estima que en unos siglos más el gen del cabello rubio vaya perdiendo fuerza hasta que no nazca más gente con ese color de pelo. Y teñirse el pelo de este color es visto en nuestro país como: 1. Arribismo, 2. Moda, 3. Envidia por lo que no se tiene, 4. Demostración de lo más frívolo de nuestra cultura o 5. Por puro gusto personal.
Un Anexo: Como estudio para Estilista Profesional, aclaro algunas cosas sobre estética capilar asociada a los cabellos rubios:
1. Es mentira que si usas un kit de tintura vayas a quedar igual a la modelo (aunque te compres una tintura de altura 9, rubio muy claro). A lo más, se te aclara un poquito el pelo (depende si es castaño o negro, por algo está ese cuadrito explicativo de los tonos naturales), siempre que no haya sido tinturado oscuro.
2. El tono de rubio a aplicar depende del grado de decoloración que se alcance previamente (no es lo mismo un rubio medio que un ultra platinado). A más tiempo de acción, más claro queda el pelo.
3. El decolorante tiene que ser con un oxidante adecuado, como los de 20 o 30 volúmenes. Si bien es cierto que los de 40 vols. en adelante aceleran el proceso (especialmente si se quiere un tono platinado), hay cabellos que no los resisten y se dañan.
Y 4: El "enrubiado" total o parcial del pelo no siempre le queda bien a todas las personas. Factores como el color de piel, de ojos, rasgos faciales (si tiene ojos grandes o pequeños, por ej.) influyen en si conviene teñir todo el pelo o hacer sólo mechas o visos de tal o cual variante de rubio. O también si es mejor que prefiera otro tono más acorde con sus rasgos, como la gama de castaños, rojos, cobrizos, violetas o negros.
PD muy personal: 1. Me gustan todos los colores de piel, ojos y cabellos, pero siempre que no desentonen entre sí, y 2. Prefiero decir rubio en vez de blondo o rucio.
martes, 22 de abril de 2008
Flashback a tu Infancia... ¿Distinta a la de Ahora?
El hecho de tener una hermana de 10 años, Isidora, me lleva a escribir este post. Sí, porque ella nació cuando tenía yo 15 años (en 1997) y se nota el recambio generacional. Es tanto lo que ha cambiado la infancia en general. Vamos viendo...
Antes del cambio de milenio (se podría decir que hasta la primera mitad de los 90's), los niños y niñas no eran muy tomados en cuenta por la publicidad. Tampoco tenían mucho acceso a los medios, a lo más, a la TV. Como consecuencia de esto, era típico que los padres le eligieran la ropa a sus hijos/as, con diseños que ahora se podrían considerar anticuados. No era raro ver a más de una niñita de 12 con vestido floreado, teniendo que soportar los comentarios de las tías tipo "qué linda se ve la niñita!". O al pobre niño que lo peinaban con gomina y hasta con limón para ir al colegio (onda Gardel). Además, se consideraba que tu infancia terminaba apenas comenzaba la pubertad y que no había un intermedio entre niñez y adolescencia.
Desde un poco antes de esta década 2000-2009, se masificó el acceso a los medios, especialmente a Internet. La sobreinformación despertó las conciencias de muchos niños y niñas y la publicidad no tardó en adaptarse a las necesidades de la población entre 8 y 13 años (llamada tweens, juego de palabras entre teens y between), ese intervalo que pasa entre la niñez más inocente y la adolescencia propiamente tal. Y es así como ahora la gente de esa edad decide qué ropa usar, qué uso darle a Internet (tener mail, navegar por sitios de su preferencia), qué ver o no en la TV, entre otras cosas. Se convirtió este pequeño grupo etario en un nuevo target, así como los/as adultos/as jóvenes, la mediana edad (mayores de 40) o la tercera edad.
Volviendo a las referencias a mi mencionada hermana Isi, me pongo a pensar en qué estaba yo en su actual edad. Generalmente en la infancia me vestían igual que a mi hermana Natalia (y eso que no somos gemelas ni mellizas), el mismo diseño de ropa, sólo que de distintos colores. Hicimos juntas la primera comunión (yo de 12 años y Natalia de 10). Pasábamos jugando en la calle o en el patio de mi casa, con unos primos a los que ya no vemos muy seguido. O si no, veíamos algunas series animadas en los escasos espacios (y canales) de TV abierta. Bueno, yo más bien recuerdo algunas series de TV, como Capitán Planeta (me refiero al de verdad, ¿alguien más lo vio?) o las Tortugas Ninjas. No habían monitos de animación en 3D y el TV cable no se había masificado como ahora. Pero lo que más me pena es que no tuve amigos/as de infancia (a mi mejor amigo lo conocí sólo a los 19). La diferencia entre Isi y nosotras pasa por la ropa, las series de TV y otras cosas de infancia, pero lo más importante es que cambió el entorno infantil. Quizás Natalia y yo éramos más inocentes, si se quiere decir; que Isi es más despierta que sus hermanas a su edad. Pero igual se echa de menos el tiempo en que alimentábamos la imaginación y no la teníamos ocupada con tantas horas de TV y otros estímulos.
Antes del cambio de milenio (se podría decir que hasta la primera mitad de los 90's), los niños y niñas no eran muy tomados en cuenta por la publicidad. Tampoco tenían mucho acceso a los medios, a lo más, a la TV. Como consecuencia de esto, era típico que los padres le eligieran la ropa a sus hijos/as, con diseños que ahora se podrían considerar anticuados. No era raro ver a más de una niñita de 12 con vestido floreado, teniendo que soportar los comentarios de las tías tipo "qué linda se ve la niñita!". O al pobre niño que lo peinaban con gomina y hasta con limón para ir al colegio (onda Gardel). Además, se consideraba que tu infancia terminaba apenas comenzaba la pubertad y que no había un intermedio entre niñez y adolescencia.
Desde un poco antes de esta década 2000-2009, se masificó el acceso a los medios, especialmente a Internet. La sobreinformación despertó las conciencias de muchos niños y niñas y la publicidad no tardó en adaptarse a las necesidades de la población entre 8 y 13 años (llamada tweens, juego de palabras entre teens y between), ese intervalo que pasa entre la niñez más inocente y la adolescencia propiamente tal. Y es así como ahora la gente de esa edad decide qué ropa usar, qué uso darle a Internet (tener mail, navegar por sitios de su preferencia), qué ver o no en la TV, entre otras cosas. Se convirtió este pequeño grupo etario en un nuevo target, así como los/as adultos/as jóvenes, la mediana edad (mayores de 40) o la tercera edad.
Volviendo a las referencias a mi mencionada hermana Isi, me pongo a pensar en qué estaba yo en su actual edad. Generalmente en la infancia me vestían igual que a mi hermana Natalia (y eso que no somos gemelas ni mellizas), el mismo diseño de ropa, sólo que de distintos colores. Hicimos juntas la primera comunión (yo de 12 años y Natalia de 10). Pasábamos jugando en la calle o en el patio de mi casa, con unos primos a los que ya no vemos muy seguido. O si no, veíamos algunas series animadas en los escasos espacios (y canales) de TV abierta. Bueno, yo más bien recuerdo algunas series de TV, como Capitán Planeta (me refiero al de verdad, ¿alguien más lo vio?) o las Tortugas Ninjas. No habían monitos de animación en 3D y el TV cable no se había masificado como ahora. Pero lo que más me pena es que no tuve amigos/as de infancia (a mi mejor amigo lo conocí sólo a los 19). La diferencia entre Isi y nosotras pasa por la ropa, las series de TV y otras cosas de infancia, pero lo más importante es que cambió el entorno infantil. Quizás Natalia y yo éramos más inocentes, si se quiere decir; que Isi es más despierta que sus hermanas a su edad. Pero igual se echa de menos el tiempo en que alimentábamos la imaginación y no la teníamos ocupada con tantas horas de TV y otros estímulos.
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