Cuando nos subimos a la micro, es muy frecuente encontrarnos con una variedad de cantantes, payasos, vendedores/as (de helados, chicles y lo que sea), vendepomadas (como los que dicen ser de un ministerio que rehabilita a los drogadictos/as, casi siempre ofreciendo calendarios o cosas así) y otras personas que buscan la atención del público pasajero y, ojalá, sus moneditas. Pero los que merecen un análisis, más por la diversidad de sus números, son los artistas de micro, como los cantantes y payasos. Muchos de ellos ni se cuestionan si lo hacen bien o mal, si la rutina de payaso está ultra-repetida, si las canciones están trilladas o si la voz es poco afortunada. Lo que importa es el pretexto para subirse a la micro, presentar su numerito y recolectar el voluntario aporte que a veces se les hace escaso.
Si de payasos hablamos, cada vez son escasos los que ofrecen una rutina que realmente haga reír a los/as viajantes del día a día. Es más, les cuento, me ha tocado encontrarme unas dos o tres veces con el mismo payaso en el recorrido 401 (Maipú-Las Condes), cuando voy a clases. El payaso en cuestión trata de caer simpático, con una rutina ultra-repetida que hace referencia a su mala suerte de no encontrar pega porque le piden ser peruano, con las críticas a la gestión de Lagos y cómo echa de menos al "Tata". Cada vez que se sube, dan ganas de decirle "hey, cambia la rutina!". Y para rematarla, después que deja de hablar como payaso, asegura que no tiene nada xenofóbico ni tendencias políticas. Qué manera de sacarse el pillo...
Pero he visto, aparte del mencionado payaso, otros que aparecen muy poco. Un parcito que siempre termina diciendo "Nos somos Sandy & Papo ni Los Ilegales, sólo pedimos una colaboración para este par de homosexuales". Otro payasito que hace una rutina más light pero siempre enfatizando que no dice groserías. Y el par que realmente me hizo reír fue uno que mezcla humor con baile y música, acompañados de un bongó, citando a Sinergia ("Oye mujer, para el escándalo...") y acusando al McDonalds de traficar animalitos (Léase en tono de protesta: "McDonalds, maldito, mataste a mi gatito").
Y si de cantantes o músicos se trata, se presentan estos casos: grupos de dos o más personas que se las empeñan por sonar pro (en algunos casos con dos guitarras, un instrumento de percusión y algún otro acompañamiento como zampoñas o melódica); los/as cantantes que se las arreglan con guitarra o con un amigo que les hace beatbox; los músicos que tocan flauta u otro instrumento sobre una pista grabada y los/as que se suben a cantar sin tener mucho talento. Incluso, en una de esas se sube uno medio borracho a cantar canciones melosas a capella.
¿Y el repertorio? Bueno, algunas veces se hace repetitivo, con canciones que van desde las de Leo Dan hasta Violeta Parra (qué manera se subirse al carrito de la victoria, dirían algunos/as conocedores/as de su obra), pero hay otros/as cantantes que aparecen con canciones propias o con otras no tan usadas.
Para terminar, confieso que muy pocos de estos números se han hecho merecedores de alguna monedita por mi parte. Es más, hay uno que aparte de darle su monedita, debí haberle dicho "esto es sólo porque cantaste Mujer Amante ". Y es que el tema de Rata Blanca es casi ignorado en el cancionero micrero.
lunes, 10 de diciembre de 2007
lunes, 3 de diciembre de 2007
No Sólo de la PSU Depende el Futuro
Justo hoy, cuando escribo este artículo, miles de jóvenes ya dieron las primeras dos pruebas que componen la PSU, a la espera de las dos siguientes de mañana martes. Son miles las reacciones que pasa cada joven al momento de rendir este examen y en los momentos previos y posteriores a dicha rendición. Muchos/as lo pueden tomar como el paso definitivo para su futuro, otros/as como una prueba más. Y hay cierta cuota de nerviosismo, sea mayor o menor, al momento de enfrentarse al examen que es tomado como el dato que sube los bonos a los colegios mejor rankeados de Chile.
Y ese aspecto es el que mide la PSU: Qué tan excelente es la educación que recibió cada postulante a la educación superior. Pero lo que esta prueba no toma en cuenta, al igual que su predecesora, la Prueba de Aptitud Académica (PAA), es una serie de datos duros con respecto a la desigualdad educacional, el plan de estudios del colegio o liceo de donde se egresó y la verdadera vocación. A los responsables de la PSU no les importa si quien la rinde es estudiante de promedio sobre 6,5 que egresó de un liceo de sector bajo y que quiere estudiar una carrera altamente solicitada (como Medicina, Arquitectura o Periodismo, por mencionar algunas). No es lo mismo salir con 6,5 del Instituto Nacional que de un liceo con números. Y eso duele a quien realmente desea entrar a la U.
Como la PSU cuenta con los planes obligatorios de Matemática, Lenguaje y Comunicación e Historia, más el optativo de Ciencias (Física, Química y Biología), la carrera que se siga en educación superior no depende de qué tan bien te fue en tal o cuál examen de la prueba en cuestión. Es sólo un resultado que determina si al final quedaste o no en la Universidad estatal a la que postulas. Y es en la ponderación de las tres o cuatro pruebas, más las notas de enseñanza media, donde cada punto e incluso décima cuenta a la hora de saber si quedaste o no en la carrera que anhelas.
¿Pero qué pasa después? He aquí el otro dato duro: No te alcanzó el puntaje para quedar en una U estatal, en la carrera que realmente querías. Las opciones suelen moverse entre preparar otra PSU, darse un año sabático, trabajar durante ese año o buscar otras alternativas de educación superior, como las universidades privadas, los institutos profesionales, los centros de formación técnica o escuelas de alguna especialidad.
Pese a todo este triste panorama, nunca está de más darle un mensaje de ánimo a la juventud que da la PSU. Que el futuro no depende exclusivamente de la prueba en cuestión, porque ellos/as, postulantes, buscan lo mejor para sí mismos/as. Busquen comunicar sus inquietudes a su familia y/o amigos/as, y siempre consideren en el plan B a desarrollar en caso de no quedar en la casa de estudios estatal. Más que su futuro, es su motivación lo que necesitan encontrar.
Y ese aspecto es el que mide la PSU: Qué tan excelente es la educación que recibió cada postulante a la educación superior. Pero lo que esta prueba no toma en cuenta, al igual que su predecesora, la Prueba de Aptitud Académica (PAA), es una serie de datos duros con respecto a la desigualdad educacional, el plan de estudios del colegio o liceo de donde se egresó y la verdadera vocación. A los responsables de la PSU no les importa si quien la rinde es estudiante de promedio sobre 6,5 que egresó de un liceo de sector bajo y que quiere estudiar una carrera altamente solicitada (como Medicina, Arquitectura o Periodismo, por mencionar algunas). No es lo mismo salir con 6,5 del Instituto Nacional que de un liceo con números. Y eso duele a quien realmente desea entrar a la U.
Como la PSU cuenta con los planes obligatorios de Matemática, Lenguaje y Comunicación e Historia, más el optativo de Ciencias (Física, Química y Biología), la carrera que se siga en educación superior no depende de qué tan bien te fue en tal o cuál examen de la prueba en cuestión. Es sólo un resultado que determina si al final quedaste o no en la Universidad estatal a la que postulas. Y es en la ponderación de las tres o cuatro pruebas, más las notas de enseñanza media, donde cada punto e incluso décima cuenta a la hora de saber si quedaste o no en la carrera que anhelas.
¿Pero qué pasa después? He aquí el otro dato duro: No te alcanzó el puntaje para quedar en una U estatal, en la carrera que realmente querías. Las opciones suelen moverse entre preparar otra PSU, darse un año sabático, trabajar durante ese año o buscar otras alternativas de educación superior, como las universidades privadas, los institutos profesionales, los centros de formación técnica o escuelas de alguna especialidad.
Pese a todo este triste panorama, nunca está de más darle un mensaje de ánimo a la juventud que da la PSU. Que el futuro no depende exclusivamente de la prueba en cuestión, porque ellos/as, postulantes, buscan lo mejor para sí mismos/as. Busquen comunicar sus inquietudes a su familia y/o amigos/as, y siempre consideren en el plan B a desarrollar en caso de no quedar en la casa de estudios estatal. Más que su futuro, es su motivación lo que necesitan encontrar.
martes, 20 de noviembre de 2007
Sólo me Gusta ESA Canción (O ESAS Canciones)
La pregunta del millón: ¿Les pasa que hay una banda (o más de una) que no les gusta en absoluto, pero que tiene uno o más temas que resultan de su agrado? Es comprensible, si no todas las canciones favoritas resultan ser compendio de discografías de tus bandas preferidas. Hay más de un tema suelto que te raya y que es de una banda que difícilmente forme parte de tus favoritos.
Para hacerse una idea, les detallo algo de la lista que llevo en mi MP3: Hay siete canciones de The Bravery (todas del primer disco), dos de Los Miserables (El Crack y Los Dos Gallos), un mash-up entre Green Day y Oasis (Boulevard of Broken Dreams con Wonderwall), In the Meantine de Spacehog (demasiado bueno para ser one-hit-wonder) y algunas canciones sueltas que no serían motivo suficiente para comprarme el CD, como Freak de Silverchair, Numb de Linkin Park y RPM de Sugar Ray. Vaya qué listado, para lo que resultan ser mis gustos en general.
Lo sé, capaz que me suban al columpio por tener una canción como Freak. Es el único tema que me raya de Silverchair, que realmente me sube el ánimo, pero no por eso me voy a comprar su CD Freak Show del '97. Y lo mismo con Linkin Park, que definitivamente no es una banda de mi devoción absoluta (no así como Depeche Mode o Radiohead), que con sólo ese tema, Numb, me basta (y además me siento identificada con la protagonista del video, que anda solita y dibujando).
Eso sería, por mi parte. Ahora les toca a ustedes revisar qué temas les rayan de una o más bandas que no son parte de sus favoritas. No confundan con placer culpable o "me asusta pero me gusta". No es lo mismo el caso de Freak que si hubiera mencionado a Miranda! o a las Supernova (que dicho sea de paso, hace rato que están de vuelta, y anuncian tocata en la Blondie).
Para hacerse una idea, les detallo algo de la lista que llevo en mi MP3: Hay siete canciones de The Bravery (todas del primer disco), dos de Los Miserables (El Crack y Los Dos Gallos), un mash-up entre Green Day y Oasis (Boulevard of Broken Dreams con Wonderwall), In the Meantine de Spacehog (demasiado bueno para ser one-hit-wonder) y algunas canciones sueltas que no serían motivo suficiente para comprarme el CD, como Freak de Silverchair, Numb de Linkin Park y RPM de Sugar Ray. Vaya qué listado, para lo que resultan ser mis gustos en general.
Lo sé, capaz que me suban al columpio por tener una canción como Freak. Es el único tema que me raya de Silverchair, que realmente me sube el ánimo, pero no por eso me voy a comprar su CD Freak Show del '97. Y lo mismo con Linkin Park, que definitivamente no es una banda de mi devoción absoluta (no así como Depeche Mode o Radiohead), que con sólo ese tema, Numb, me basta (y además me siento identificada con la protagonista del video, que anda solita y dibujando).
Eso sería, por mi parte. Ahora les toca a ustedes revisar qué temas les rayan de una o más bandas que no son parte de sus favoritas. No confundan con placer culpable o "me asusta pero me gusta". No es lo mismo el caso de Freak que si hubiera mencionado a Miranda! o a las Supernova (que dicho sea de paso, hace rato que están de vuelta, y anuncian tocata en la Blondie).
martes, 13 de noviembre de 2007
El 14/N Personal de CK...
Así llamo yo a esta fecha, la del aniversario de mi nacimiento. El 14/N personal, cuando me toca dejar atrás el cuarto de siglo y otra etapa más en mi existencia. Lo sé, estoy dejando en evidencia mi edad real... Si en Septiembre pasado fue el aniversario bloggero, el nacimiento de Realidades blogspot, ahora es el Happy Birthday real, el cual celebro por segunda vez en el ciberespacio en paralelo con la realidad más pura.
Me da por pensar en cómo fue mi 14/N en años anteriores, haciendo algo así como un recuento del Happy Birthday. Y si así fuera, el ranking del mejor 14/N lo lidera esa fecha en 2006, cuando el culpable de todo me dedica una canción de Kasabian, Reason is Treason... "See the stones comin' out my window/ see they left me no protection/ tell his family that he won't be OK/ K! I! L-L!" era lo que cantaba yo mientras sonaba el tema en cuestión... Además que esa edad, 25 años, la recibí entera vestida de rojo, mi color favorito.
Mientras escribo esto, el día anterior al 14/N, vengo saliendo del instituto, hace unas horas atrás. Mi sesión de arte, donde presenté a dos modelos junto a los que presentaron mis compañeras y el único representante masculino del curso, resultó de lo más bien. Y en la previa a la sesión, me cantaron el Cumpleaños Feliz por anticipado, hasta con torta.
Por mientras espero sus saludos, pienso en mi Top 5 de canciones que serían digna dedicatoria de esta fecha personal: Mr. Brightside (The Killers), Lucky (Radiohead), Bizarre Love Triangle (New Order) In the Meantime (Spacehog) y, por supuesto, la que me dedicó el culpable de todo, Reason is Treason (Kasabian, of course).
Me da por pensar en cómo fue mi 14/N en años anteriores, haciendo algo así como un recuento del Happy Birthday. Y si así fuera, el ranking del mejor 14/N lo lidera esa fecha en 2006, cuando el culpable de todo me dedica una canción de Kasabian, Reason is Treason... "See the stones comin' out my window/ see they left me no protection/ tell his family that he won't be OK/ K! I! L-L!" era lo que cantaba yo mientras sonaba el tema en cuestión... Además que esa edad, 25 años, la recibí entera vestida de rojo, mi color favorito.
Mientras escribo esto, el día anterior al 14/N, vengo saliendo del instituto, hace unas horas atrás. Mi sesión de arte, donde presenté a dos modelos junto a los que presentaron mis compañeras y el único representante masculino del curso, resultó de lo más bien. Y en la previa a la sesión, me cantaron el Cumpleaños Feliz por anticipado, hasta con torta.
Por mientras espero sus saludos, pienso en mi Top 5 de canciones que serían digna dedicatoria de esta fecha personal: Mr. Brightside (The Killers), Lucky (Radiohead), Bizarre Love Triangle (New Order) In the Meantime (Spacehog) y, por supuesto, la que me dedicó el culpable de todo, Reason is Treason (Kasabian, of course).
jueves, 8 de noviembre de 2007
Fanatismos y Rivalidades
Una vez, mientras almorzaba en familia, tras llegar de mi día de estudios, tenían puesta la TV en ese programa del MEGA, Veredicto (versión chilensis bastante barata del programa de la jueza Polo). En ese capítulo, un joven colocolino demandaba a su amigo chuncho por haberle pintado el escudo de la U en su pieza, siendo que le pasó las pinturas para que le pintara el escudo del Colo Colo. El hincha del equipo azul se defendía diciendo que su pasión por el "Bulla" era mucho más fuerte que la amistad y que jamas se le podría ocurrir, ni en broma, pintar el escudo del equipo rival.
Es sabido que en nuestro país hay una fuerte rivalidad entre las barras de los dos equipos populares de fútbol, Colo Colo y la U. de Chile. Y cada vez que hay partido entre ambos equipos hay estado de emergencia por los destrozos que ocasionan dichas barras. Pero el punto es otro: que un fanatismo por un deporte masivo como es el fútbol desencadene una rivalidad irreconciliable sólo por tratarse de dos equipos populares.
En muchos hogares enseñan esa obsoleta regla que no se debe hablar de religión ni de política en reuniones sociales. Esto se debe a que esas dos esferas del poder se mueven en torno a fundamentalismos y rivalidades entre dos o más fuerzas, como las diferentes religiones (especialmente la disputa entre católicos y musulmanes) o los polos opuestos de la política, caracterizados despectivamente como los "fachos" (derecha) y los "rojos" (izquierda). Y claro, eso da origen a múltiples controversias.
Pero las rivalidades han ido más allá de la religión y la política. Tal como ha sido el mencionado caso del Colo Colo y la U, en espectros como la música o las modas se han generado ese tipo de disputas que no valen la pena matarse por pertenecer a tal o cuál bando. En la década 90's, por mencionar otro caso, se dio el caso de la hiperventilada rivalidad del brit pop, Blur vs. Oasis, que sólo fue invento de la prensa del UK. Y el efecto ha calado hondo en nuetro Chilito que han salido comentarios de histéricas fans del grupo de los hermanitos Gallagher comentando que prefieren a este par "en vez de ese teñido y papiche del Damon Albarn (sic)". Una disputa que termina centrándose en cuál de los dos vocalistas es más rico, en voces de chicas inexpertas que no habrían escuchado, como todo buen fan, Parklife o (What's the Story) Morning Glory, dos de lso discos más importantes de la década pasada.
¿Y ahora, cuáles serían las rivalidades del momento? ¿Pelolais vs. Pokemonas? ¿Emos vs. Góticos? Un pelo de la cola al lado de los fanatismos que han llevado incluso a la muerte durante siglos. A ratos resulta latero escuchar que las chicas pelolais no soportan a las pokemonas por "sus vestimentas y peinados que asustan", y las segundas diciendo que las primeras "son unas cuicas que no gozan".
Ser fan de una banda, de un equipo deportivo o de lo que sea, es sano mientras no dañe a la otra persona. Hay que saber disfrutarlo.
(PD: Lo de la cita despectiva a Damon Albarn lo leí en una revista R&P, en una carta de una fan de Oasis, que en realidad lo era más de los Gallagher)
Es sabido que en nuestro país hay una fuerte rivalidad entre las barras de los dos equipos populares de fútbol, Colo Colo y la U. de Chile. Y cada vez que hay partido entre ambos equipos hay estado de emergencia por los destrozos que ocasionan dichas barras. Pero el punto es otro: que un fanatismo por un deporte masivo como es el fútbol desencadene una rivalidad irreconciliable sólo por tratarse de dos equipos populares.
En muchos hogares enseñan esa obsoleta regla que no se debe hablar de religión ni de política en reuniones sociales. Esto se debe a que esas dos esferas del poder se mueven en torno a fundamentalismos y rivalidades entre dos o más fuerzas, como las diferentes religiones (especialmente la disputa entre católicos y musulmanes) o los polos opuestos de la política, caracterizados despectivamente como los "fachos" (derecha) y los "rojos" (izquierda). Y claro, eso da origen a múltiples controversias.
Pero las rivalidades han ido más allá de la religión y la política. Tal como ha sido el mencionado caso del Colo Colo y la U, en espectros como la música o las modas se han generado ese tipo de disputas que no valen la pena matarse por pertenecer a tal o cuál bando. En la década 90's, por mencionar otro caso, se dio el caso de la hiperventilada rivalidad del brit pop, Blur vs. Oasis, que sólo fue invento de la prensa del UK. Y el efecto ha calado hondo en nuetro Chilito que han salido comentarios de histéricas fans del grupo de los hermanitos Gallagher comentando que prefieren a este par "en vez de ese teñido y papiche del Damon Albarn (sic)". Una disputa que termina centrándose en cuál de los dos vocalistas es más rico, en voces de chicas inexpertas que no habrían escuchado, como todo buen fan, Parklife o (What's the Story) Morning Glory, dos de lso discos más importantes de la década pasada.
¿Y ahora, cuáles serían las rivalidades del momento? ¿Pelolais vs. Pokemonas? ¿Emos vs. Góticos? Un pelo de la cola al lado de los fanatismos que han llevado incluso a la muerte durante siglos. A ratos resulta latero escuchar que las chicas pelolais no soportan a las pokemonas por "sus vestimentas y peinados que asustan", y las segundas diciendo que las primeras "son unas cuicas que no gozan".
Ser fan de una banda, de un equipo deportivo o de lo que sea, es sano mientras no dañe a la otra persona. Hay que saber disfrutarlo.
(PD: Lo de la cita despectiva a Damon Albarn lo leí en una revista R&P, en una carta de una fan de Oasis, que en realidad lo era más de los Gallagher)
jueves, 1 de noviembre de 2007
De Vuelta a la Realidad...
Vaya que me costó actualizar este blog, conocido como la casa matriz o el blog madre. Es cosa de ver la fecha en la que publiqué la anterior entrada, con mi segunda entrega de dibujos, para que vean que Carrie Kasabian como bloggera tuvo que tomarse un retiro de este cibermundo.
Mis obligaciones de estudiante son tema primordial en estos días, y es difícil no hablar de ellas aunque sea un poco. Lo sé, si comparo con el año pasado, cuando tenía más tiempo libre para este blog (que en ese entonces era el único que tenía), me doy cuenta que me hacía falta una ocupación para no quedarme tanto en casa. Y vaya que me costó decidir sobre la carrera que sería mi principal ocupación.
Recién ayer (31/10) pude actualizar Efemérides, con lo que sucedió esta semana (29/10 al 04/11). Y para la casa matriz (y para Rankings) no tengo tema definido, pues la inspiración se me anduvo cortando con tanta actividad. Bueno, al menos me cambiaron fecha para un desfile (del 06/11 lo cambiaron para una semana más), pero igual no pude ir al Fénix Festival (y es imposible no acordarme cada vez que tocan una canción de Travis o The Killers).
Y si de inspiración se trata, hay varios temas que se me quedaron dando vueltas en la cabeza, como las fiestas gringas adaptadas en Chile (a pito de Halloween) o el Premio Nobel de la Paz entregado a Al Gore, hace casi un mes. Es más, aún tengo el borrador sobre ese último tema.
Perdonen lo autorreferente de este post, pero espero poder darles más temas para que comenten.
PD: Busco modelo para mi desfile del 13 (es a las 18:00 hrs.), ojalá joven bien abierta (o abierto) a nuevas tendencias. Si saben de alguien que me pueda acompañar para ese día y el anterior, posteen o manden un mail al que está en mi perfil. Se agradece.
Mis obligaciones de estudiante son tema primordial en estos días, y es difícil no hablar de ellas aunque sea un poco. Lo sé, si comparo con el año pasado, cuando tenía más tiempo libre para este blog (que en ese entonces era el único que tenía), me doy cuenta que me hacía falta una ocupación para no quedarme tanto en casa. Y vaya que me costó decidir sobre la carrera que sería mi principal ocupación.
Recién ayer (31/10) pude actualizar Efemérides, con lo que sucedió esta semana (29/10 al 04/11). Y para la casa matriz (y para Rankings) no tengo tema definido, pues la inspiración se me anduvo cortando con tanta actividad. Bueno, al menos me cambiaron fecha para un desfile (del 06/11 lo cambiaron para una semana más), pero igual no pude ir al Fénix Festival (y es imposible no acordarme cada vez que tocan una canción de Travis o The Killers).
Y si de inspiración se trata, hay varios temas que se me quedaron dando vueltas en la cabeza, como las fiestas gringas adaptadas en Chile (a pito de Halloween) o el Premio Nobel de la Paz entregado a Al Gore, hace casi un mes. Es más, aún tengo el borrador sobre ese último tema.
Perdonen lo autorreferente de este post, pero espero poder darles más temas para que comenten.
PD: Busco modelo para mi desfile del 13 (es a las 18:00 hrs.), ojalá joven bien abierta (o abierto) a nuevas tendencias. Si saben de alguien que me pueda acompañar para ese día y el anterior, posteen o manden un mail al que está en mi perfil. Se agradece.
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